La gaceta de los simios

Don Draper The Ape

En el episodio “The Flood”, de la sexta temporada de la serie Mad Men, su protagonista Don Draper aparece leyendo un diario bastante extraño, llamado The Ape. El título de tapa es por lo menos alarmante: “Gran cacería de bestias humanas”. Y Draper lo está leyendo sentado en un cine, al que asistió con su hijo.

La película que fueron a ver es “El Planeta de los Simios” (“Planet of the Apes”, Franklin Schaffner, 1968) que en la época en que transcurre la serie es un filme nuevo. Ese curioso diario que lee Draper es una perla histórica: se trata de una acción publicitaria creada para acompañar el estreno de la película. Parece que la 20th Century Fox, o alguna agencia de publicidad que trabajaba para el estudio, imprimió diarios falsos para promover no solo esa película sino todas las de la saga, y en cada caso fueron periódicos con nombres diferentes. Un bloguero afirma que resolver la cronología del Planeta de los Simios es una tarea que requiere la capacidad combinada de todos los científicos de la NASA, y lo mismo sucede con los diarios apócrifos. Sin embargo, nunca faltan delirantes dispuestos a hacerlo; en este caso, la gente del sitio Planet of the Apes Wikia. Estas son sus conclusiones.

The Ape

• El diario The Ape (el que lee Don Draper) corresponde a la película original ya mencionada y narra la captura de un grupo de humanos entre los que está Taylor, el personaje de Charlton Heston; esa captura ocurrió el 1º de marzo de 3978. El periódico hasta tenía avisos, entre ellos uno de un negocio de ropa, “Zeeka’s”, ubicado en la calle Simia Way 77.

The Ape News

• La segunda película de la saga original fue “Bajo el Planeta de los Simios” (“Beneath the Planet of the Apes”, Ted Post, 1970). No tuvo un diario, sino dos: The Ape News y The Mutant News, ambos fechados el 1º de marzo de 3955, lo que ya altera la cronología establecida por el primer filme. También tenían avisos de un negocio de armas para cazar humanos, un “Sauna Simio” que sostiene que Zaius es uno de sus clientes, y “Pieles Humanas” disponibles en blanco, negro, amarillo y rojo (!).

The Ape News 2

• Después vino “Escape del Planeta de los Simios” (“Escape From the Planet of the Apes”, Don Taylor, 1971) que narraba la llegada de dos monos parlantes a Los Angeles en 1973. Su estreno se acompañó con la edición del diario The News con la palabra “Ape” escrita a mano en el medio: de este modo el nombre se convertía en The Ape News. Allí se cuenta que a los monos se les entregan las llaves de la ciudad y una banana bañada en oro.

Future News

• “La Conquista del Planeta de los Simios” (“Conquest of the Planet of the Apes”, J. Lee Thompson, 1972) seguía la línea de la anterior: el hijo de los dos monos parlantes, Caesar (protagonista de la nueva y excelente serie de filmes) lideraba la rebelión de los simios esclavizados. El diario creado para la ocasión se llamó Future News, estaba fechado en 22 de mayo de 1992, y no incluía artículos sino solo fotografías. Estaba impreso en “Megalópolis”.

San Simian Sentinel

• La quinta y última película de la saga original fue “Battle for the Planet of the Apes” (“La Batalla del Planeta de los Simios”, J. Lee Thompson, 1973). El diario publicitario se llamó San Simian Sentinel, pero no tenía artículos sobre el universo narrativo de los filmes, sino reales: las notas describían el trabajo de los actores que hacían de monos, mencionaban a los dobles que participaron en la película, y consignaban otros datos de la filmación. Estaba fechado el 1º de enero pero no se especificaba el año.

Es una pena que no sepamos quiénes tuvieron la idea de editar todos estos diarios falsos para promocionar la serie de películas del Planeta de los Simios. Hoy, 47 años después, esa idea sigue siendo brillante. Y así lo consideraron los creadores de Mad Men, que se las ingeniaron para hacerle un sutil homenaje.

(Fuentes: Dangerous Minds, planetoftheapes.wikia.com, Wikipedia)

Lo que pasa en Las Vegas al crear un claim, se queda en Las Vegas

las vegas

Hay muchas ciudades que vienen acompañadas por una frase, o claim, o slogan, que pretende definirlas. Esta es la ciudad que nunca duerme, aquella es la ciudad luz, aquella otra es la ciudad eterna, y un largo etcétera. El caso de Las Vegas es diferente, y muy particular. Siempre se la conoció (y se la conoce) como la City of Sin, la “ciudad del pecado”, pero más recientemente se le adosó un slogan que se ha hecho popularísimo en todo el mundo. Una frase que, en realidad, ha dejado de ser sólo un slogan para convertirse en una verdadera filosofía para aquellos que visitan la ciudad y también para aquellos que la habitan.

La firma R&R Partners, creadora de la frase, viene trabajando para la Oficina de Turismo de Las Vegas desde hace varias décadas. En 1998, a los de R&R les mostraron los resultados de un estudio sobre la relación entre Las Vegas y sus turistas. La principal conclusión del estudio era que el vínculo emocional entre ambas partes era la libertad, pero en dos sentidos. Uno, la libertad para hacer cosas, comer cosas, vestirse con cosas, sentir cosas; es decir, la libertad para ser alguien que uno jamás sería en su hogar. El otro, la libertad de todo aquello que queremos dejar atrás en nuestras vidas cotidianas. Esto es, “librarse” de esas cuestiones. Sólo pensar en Las Vegas, concluyeron, hace que nos olvidemos de lo malo.

Luego de analizar el estudio, Mark E. Brown, uno de los miembros de R&R Partners, decidió que la estrategia estaba clara: había que referirse a esa necesidad; establecer una conexión evidente entre Las Vegas y la libertad a la que todos aspiramos. La firma empezó a tirar algunas opciones. Según el diario USA Today, entre esas opciones estaban: “Las historias son ciertas”, “Los secretos son tuyos”, “Vos sabrás qué hacer”, “Salite con la tuya”, “¿Quién necesita saberlo?”, y “Tu secreto está a salvo”.

Ninguna de estas alternativas parece tan fuerte y memorable como la finalmente elegida: “Lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas”. Aunque, como suele suceder, uno se pregunta si alguna de las opciones hubiera funcionado de manera tan contundente. Yo creo que no. Después de todo, lo que pasa en un brainstorming, se queda en un brainstorming.

(Fuente: Highsnobiety.com)

Las huellas del diluvio

the-bible

Cada fecha religiosa implica que en los canales de televisión pasen ciertas películas de manera obligatoria. “Quo Vadis”, “Ben Hur”, “Rey de Reyes”, “El Manto Sagrado” son algunos de esos clásicos, a los que recientemente se ha sumado la insoportable versión que hizo Mel Gibson de “La Pasión”. Es tan obvia esta elección de películas para Semana Santa o Navidad, que un filme llamado “La Biblia” debería resultar infaltable en la programación, ¿no?

No. Porque sucede que “La Biblia”, película de casi tres horas dirigida en 1966 por John Huston, es una cosa rarísima. Lo que la obra narra son los primeros capítulos del Génesis, desde la creación del mundo hasta que Abraham casi mata a su hijo Isaac por orden de Dios. Como filme bíblico es tan atípico (en cuanto a elenco, música, fotografía, todo) que vale la pena verlo. Y también vale la pena conocer esta historia acerca de su filmación.

Resulta que la intención del productor de la película, el conocido demente italiano Dino De Laurentiis, era hacer toda una serie de filmes basados en la Biblia y dirigidos por los grandes realizadores de aquel momento; entre ellos Huston, Visconti, Orson Welles, Fellini, y el francés Robert Bresson. Este último había sido elegido para filmar el Génesis; lo primero que le dijo a De Laurentiis fue que lo quería hacer en hebreo y arameo. El productor lo sacó a patadas (casi 40 años después, Mel Gibson filmaría “La Pasión del Cristo” en arameo y latín). La primera secuencia que iba a hacer Bresson era nada menos que la del Diluvio Universal. Para ello, le pidió a la producción contar con todos los animales del zoológico de Roma –la película se estaba filmando allí. El pedido del director fue aceptado y todos los animales fueron conducidos a una playa cercana. Pero unos días después, De Laurentiis se puso a ver lo que el francés había filmado y descubrió que sólo había imágenes de huellas de los animales en la arena. Furioso, el productor echó de inmediato a Bresson y contrató a John Huston como director retrasando la filmación en seis meses. (Huston no sólo dirigió la película sino que además interpretó el papel de Noé.)

Otra versión de la historia fue aportada por el también director Bernardo Bertolucci. De acuerdo con este, De Laurentiis fue al estudio y vio que estaban llenando enormes jaulas con parejas de animales: leones, jirafas, hipopótamos, etc. El italiano le dijo al director que estaba muy entusiasmado porque iba a ser el productor de una obra gigantesca, con valores excepcionales, y que le iba a hacer justicia a la historia original. Siempre según Bertolucci, la respuesta de Bresson fue un susurro: “Solamente vas a ver sus huellas en la arena”. El final fue el mismo que en la otra versión de la anécdota: De Laurentiis lo echó a la mierda.

Bresson se quedó con las ganas de filmar el Génesis; nunca pudo hacerlo. La película “La Biblia” (“The Bible: In The Beginning…” es su título original) no tuvo el éxito esperado y por eso De Laurentiis no hizo el resto de los filmes. Igual, ahí quedó el primero y único que se realizó: un objeto curioso al que casi todos los programadores de TV ignoran. ¿Hacen bien?