El cornudo de Skeppsbron

cara y vagina

Las formas de reaccionar ante un desengaño amoroso son muchas y muy diferentes, pero es posible reconocer algunas similitudes entre ellas: el llanto, la tristeza, la rabia, el siempre eficaz recurso del alcohol, y varios lugares comunes más. Sin embargo, la manera en que reaccionó un tal Carl Smitt es única. Al menos, así lo asegura una leyenda que comenzó a circular en Suecia durante el siglo pasado.

Parece que Smitt era el dueño de un edificio en la calle Skeppsbron 44, en el Viejo Estocolmo, y descubrió que su amada esposa lo engañaba. Su reacción fue por lo menos original: hizo esculpir las partes íntimas de la mujer en el frente de su casa, y sobre esas partes hizo instalar su propia cara, con expresión furiosa y atormentada. Pero no se detuvo allí, sino que llevó su venganza y desolación un paso más allá: le solicitó al escultor que la obra estuviese dispuesta de tal manera que en días lluviosos, las gotas de agua cayeran de su cara como lágrimas para bañar esa vagina amada y perdida.

cara y vagina 2

No sé si la leyenda será verdadera, pero la escultura está ahí. Y pensar que otros se conforman escribiendo canciones tristes.

(Fuente: Atlas Obscura)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s