Datos al Cubo

rubik

Ninguno de estos datos resulta útil a la hora de resolver un Cubo de Rubik, ese artefacto que a tantos de nosotros ha desvelado y desvela desde que se inventó en 1974. Y quien lo inventó se llama, lógicamente, Rubik. Más precisamente Erno Rubik, un húngaro que lo definió como “una pieza de arte”. Desde entonces, se han vendido más de 350 millones de Cubos de Rubik, por lo que el sitio Mental Floss lo define como uno de los trabajos creativos más reconocibles de la historia humana.

Comparto datos interesantes sobre este… ¿juguete? Están medio desordenados: como corresponde, quienes deben ordenarlos son ustedes.

  • Se llamaba el “Cubo Mágico”

En 1974, Erno Rubik tenía 30 años y era profesor de arquitectura en Hungría cuando se le ocurrió la idea de construir un juego basado en la geometría que ayudara a sus alumnos a entender las relaciones espaciales. Los primeros prototipos estaban hechos con bloques de madera, hasta que se juntó con un fabricante de juguetes y logró distribuir los primeros Cubos. En 1980 el Cubo fue comprado por la Ideal Toy Maker, y la empresa lo denominó Cubo de Rubik porque pensaban que la palabra “Mágico” remitía a hechicería.

  • Rubik no es muy bueno para resolver su propio Cubo

El inventor del Cubo de Rubik admitió que cuando inventó el artefacto, le llevó más de un mes resolverlo. Después de mucha práctica mejoró su tiempo pero jamás pudo hacerlo en menos de un minuto; hoy, los mejores jugadores tratan de resolverlo en menos de 10 segundos.

  • Las posibles combinaciones

El Cubo tiene seis lados que representan nueve bloques: anaranjado, amarillo, verde, rojo, blanco y azul. Hay 43.000.000.000.000.000.000 posibles configuraciones del Cubo.

  • La estrategia de un chico de 12 años

A principios de la década de los 80, Patrick Bossert, de 12 años, escribió un libro con una estrategia para resolver el juego, “You can do the Cube”, que vendió más de 750.000 ejemplares. El chico lo escribió para sus amigos, pero uno de ellos se lo mostró al padre, que era editor, y este decidió sacarlo a la venta.

  • Diamantes al Cubo

En 1995, y para celebrar el 15º aniversario del Cubo, la empresa Diamond Cutters International creó un Cubo de Rubik (que funcionaba) hecho con 185 quilates de diamantes; cada uno de estos Cubos costaba un millón de dólares. Además, crearon 2.500 Cubos hechos de plata, cada uno de los cuales costaba 2.000 dólares.

  • Un movimiento artístico: ¿Cubismo?

Y sí, se llamó así: el Cubismo de Rubik. Consistía en usar Cubos ya resueltos para crear mosaicos y reproducir obras de arte clásico. En 2009 Josh Chalom recreó “La Última Cena”, de Leonardo, usando más de 4.000 Cubos. Luego hizo “La Mano de Dios” de Miguel Ángel, con más de 12.000 Cubos (la obra pesaba una tonelada).

  • El tamaño importa

El coleccionista Tony Fisher obtuvo un récord mundial Guinness al construir el Cubo más grande del planeta: aproximadamente un metro y medio. En YouTube hay un video de Fisher resolviéndolo.

  • Will Smith ayudó a hacerlo popular otra vez

Las ventas del Cubo de Rubik nunca tuvieron una verdadera caída, pero sí experimentaron un fuerte crecimiento cuando el Cubo apareció en la película “The Pursuit of Happyness”: allí el personaje de Will Smith lo resolvía con mucha rapidez para demostrar su poder mental. En 2008, las ventas del Cubo alcanzaron su tope con 15 millones de unidades vendidas en todo el mundo.

  • Hubo un dibujo animado sobre el Cubo

En 1983 se hicieron 13 episodios de la serie animada “Rubik, the amazing Cube”. El Cubo tenía piernas, cara y habilidades mágicas. La música de la serie fue creada por el grupo Menudo.

  • El récord más peligroso

Hay muchos récords relacionados con el Cubo pero este es curioso –y peligroso. En 2003, un tal Dan Knights lo resolvió luego de tirarse de un avión a 4.000 metros de altura. Knights tenía 45 segundos para resolverlo antes de tener que abrir su paracaídas, y lo logró en 32 segundos.

  • Con manos y sin manos

El récord mundial para resolver un Cubo de Rubik lo posee Lucas Etter, de 14 años: en noviembre de 2015 lo hizo en 4,9 segundos. Y lo hizo con sus manos. Hay otro récord y lo posee Jakub Kipa, quien resolvió el Cubo en 20,57 segundos usando solo sus pies.

  • A ciegas

Chan Hon Lik, de solo 7 años, resolvió un Cubo con los ojos vendados en 2016. Primero memorizó la ubicación de las piezas y luego se vendó los ojos para no ver el Cubo en movimiento. Le llevó 2 minutos y 21 segundos.

  • Los robots son mejores para resolverlo

En 2014, los ingenieros David Gilday y Mike Dobson construyeron un robot capaz de resolver el Cubo de Rubik. Y lo hicieron con Legos y un celular Galaxy S4. El robot solucionó el Cubo en 3,253 segundos. Pero hay otro robot, más convencional, que lo hace más rápido: lo desarrollaron dos fanáticos de Kansas, y es capaz de resolver el Cubo en 1,2 segundos.

(Fuente: Mental Floss)

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Un video viral realizado hace 61 años

design for dreaming

En 1956, General Motors estrenó un video llamado “Design for Dreaming” (“Diseño para soñar”), parte de una serie de cortos que la compañía realizó para promover Motorama, un evento anual en el que mostraban no solo autos sino también su visión del futuro. Ese año, Motorama se llevó a cabo en un enorme espacio en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York. La intención de la película era publicitar este evento, y sus posteriores versiones en el resto de los Estados Unidos. “Design for Dreaming” hizo todo eso, pero también tenía algo que lo separaba de cualquier otro video promocional de la época –y de cualquier época, ya que estamos. Desde su aparición, el cortometraje, que dura poco más de 9 minutos, se ha usado en videos musicales, documentales y películas. Se ha convertido, en suma, en una película de culto.

Todo el video es un musical. Comienza con una mujer (Tad Tadlock, protagonista y coreógrafa de la pieza) dormida en su habitación. Un hombre enmascarado sale de un ropero y la invita al show Motorama en el Waldorf. Mágicamente ella recibe un vestido de gala y, ya en el show, ve los nuevos modelos de General Motors: un Corvette, un Buick, un Pontiac. El enmascarado le promete un auto de cada uno de estos modelos, pero a la mujer le aparece un delantal de cocina por encima del vestido y se desmaya. Un hombre grita “¡Llévenla a la cocina, rápido!”, luego de lo cual ella se despierta en una cocina futurista (parte de la muestra de Motorama) y se maravilla ante los electrodomésticos modernos. La mujer inserta una tarjeta en una ranura, presiona un par de botones y, como por arte de magia, sale una torta de cumpleaños. Ella sopla las velas y es transportada de nuevo al Waldorf. La película termina con ella y el enmascarado, ahora sin máscara, viajando en la “autopista eléctrica del futuro”.

Design for Dreaming 2

El video fue dirigido por un tal William Beaudine. Aunque no lo conozcan (y yo tampoco) el tipo es uno de los directores más prolíficos de la historia de Hollywood: entre 1915 y 1936, Beaudine dirigió casi 350 filmes. Algunos más o menos conocidos, como “Lassie” y “Las aventuras de Rin Tin Tin”. Otros muy ignotos pero que tienen nombre de joyas que habría que ver: “Jesse James contra la hija de Frankenstein”, “Billy the Kid contra Drácula”, “Bela Lugosi encuentra un gorila de Brooklyn”. Al hombre se lo conocía por el apodo “Una toma” (“One-Shot”) porque se limitaba a filmar cada escena una sola vez, más allá de cómo hubiera salido. En un momento de “Design for Dreaming”, a la actriz se le rompe la parte de atrás del vestido y durante el resto de la película se la pasa pisando el jirón de tela.

A pesar de esta marca registrada del director, el corto de GM está lleno de imágenes extrañas y fantásticas, lo que lo hace muy disfrutable. En archive.org hay varias críticas del video y casi todas son positivas, elogiando su creatividad y sus canciones. Pero los fans del filme no son solamente desconocidos de Internet, sino también famosos. La obra de Beaudine aparece en el video de “In Your Eyes” de Peter Gabriel, y también en el clip de “Superconductor” de Rush. El director de este último, Gerald Casale, sostuvo que ama “Design for Dreaming” por su descripción del futuro “que nos prometieron en la década de los 50”.

Las apariciones del corto son muchísimas; estos son solo algunos ejemplos:

  • Un comercial realizado para Super Mario Land 1.
  • La serie de documentales “Pandora’s Box: A Fable From the Age of Science”, de la BBC.
  • Un anuncio para la Power Macintosh realizado en 1994.
  • Un episodio de la serie Mystery Science Theater 3000.
  • En la película “The Game” (David Fincher, 1997) el personaje de Michael Douglas mira “Design for Dreaming” mientras le hacen un examen físico.
  • La película “The Stepford Wives”, de 2004, usa clips del video en su secuencia de títulos.
  • En 2006, la banda Nine Inch Nails pasaba fragmentos del corto durante sus recitales.
  • Hay todo un género de videos en YouTube que toman una canción moderna (Arcade Fire, Magnetic Fields, etc.) y le agregan secuencias de “Design for Dreaming”.

El video tiene una secuela llamada “A Touch of Magic”, realizada en 1961, también musical y también protagonizada por Tad Tadlock. En este filme, aún más extraño que el original, la heroína y su acompañante, James Mitchell, bailan en un modelo de cartón del show Motorama; luego se transportan al pasado donde Mitchell lucha con un monstruo mezcla de dragón y Godzilla (?).

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Según el sitio Atlas Obscura, una de las razones para la permanencia del comercial “Design for Dreaming” es su eterno optimismo acerca del futuro. En una de las canciones, Tadlock dice “todos dicen que el futuro es extraño, pero yo tengo la sensación de que algunas cosas no van a cambiar”. Tenía razón. Una de las cosas que no cambió es la popularidad de este video, 61 años después.

(Fuente: Atlas Obscura)

“Clickbaits”, más clásicos que nunca

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Lo que en inglés se denomina “clickbait” (literalmente, “carnada para clics”) son esas frases sensacionalistas e intrigantes que aparecen en Internet con la obvia intención de que las cliqueemos para ver de qué se trata. Ahora, una librería de Texas, EE.UU., encontró la manera de aprovechar este fenómeno.

La librería se llama The Wild Detectives, y lanzó una campaña llamada Litbaits: la creación de clickbaits basados en clásicos de la literatura, para que la gente lea más libros. La idea es que al cliquear en estas frases escandalosas, el usuario llegue a diversos posteos en blogs que contienen un clásico literario completo. Cada uno de estos posteos comienza con la frase “Caíste con el clickbait, ahora vas a caer por el libro”. Entre estos clásicos hay obras de Shakespeare, Oscar Wilde, Stevenson y varios más. Disfruten la lista de clickbaits aquí debajo; todos son maravillosos, y el último es directamente espectacular.

  • Un británico muere cuando una selfie le sale mal (“El retrato de Dorian Grey” de Oscar Wilde)
  • Una adolescente engaña a su novio para que este se suicide (“Romeo y Julieta” de William Shakespeare)
  • Nunca adivinarás qué le pasó a esta chica luego de que un tornado destruyó su casa (“El Mago de Oz” de L. Frank Baum)
  • Doctor alemán es el primero en realizar un trasplante completo de cuerpo (“Frankenstein” de Mary Shelley)
  • Nueva droga sintética convierte a los londinenses en maníacos violentos (“El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde” de Robert Louis Stevenson)
  • Un mochilero tiene el peor viaje de su vida cuando una tribu lo ataca con estiércol (“Los viajes de Gulliver” de Jonathan Swift)
  • Un rumano descubre algo tan asombroso sobre el ajo que te dará pesadillas (“Dracula” de Bram Stoker)
  • Este político italiano hace que Trump parezca un santo (“El príncipe” de Nicolás Maquiavelo)

(Fuente: mymodernmet.com)

La conexión Tarantino-Scorsese

scorsese y tarantino

Existe más de una conexión en la singular obra de estos dos directores estadounidenses, pero esta es buenísima, sobre todo porque relaciona dos de sus mejores películas: “Taxi Driver” de Scorsese y “Pulp Fiction” de Tarantino. La primera es una dura, violenta y extraordinaria película del gran Scorsese protagonizada por Robert DeNiro, Jodie Foster, Harvey Keitel y Cybil Shepherd, entre otros. Entre sus muchas secuencias memorables, a mí siempre me fascinó aquella en la que Travis (DeNiro) le compra armas a un tipo en la habitación de un hotel. Es la única escena en la que aparece el personaje del vendedor, Easy Andy, y es inolvidable.

Una de las razones es que el actor que interpreta a Andy no es actor. Se llamaba Steve Prince y era esa clase de tipo: vendedor, estafador, y además amigo de Scorsese. El director estaba tan encantado con este personaje, que hizo un documental sobre él en 1978, llamado “American Boy”, en el que relataba las experiencias de Prince. El documental nunca se estrenó oficialmente pero sí se pasó extraoficialmente en algunos cines, y circularon videos piratas con la película (hoy está en YouTube). Pocas personas la vieron, pero una de ellas fue Quentin Tarantino. Y una de las historias que cuenta Prince le quedó grabada en la memoria.

Prince relata que fue a comprar heroína a la casa de un dealer, y la chica que estaba con él sufrió una sobredosis, por lo que tuvieron que inyectarle adrenalina directamente en el corazón. ¿Les resulta familiar la escena? Por supuesto: la escena aparece paso a paso en “Pulp Fiction”, recreada por John Travolta y Uma Thurman. Si ven el documental de Scorsese se van a dar cuenta de que la recreación de Tarantino es tremendamente fiel a lo que narra Prince.

Existe una especie de secuela de aquel documental llamada “American Prince”, que se hizo en 2009 y la dirigió un tal Tommy Pallotta. En esta secuela, Prince recuerda su vida en los años 70 y habla sobre la escena de “Pulp Fiction” que, digamos, lo “homenajea”. Todo esto está hoy disponible en algún lugar de Internet. Si son fans de estos dos directores como yo (sobre todo de Scorsese) no se lo pierdan.

(Fuente: filmschoolrejects.com)

Para Windows los juegos son más que juegos

microsoft solitaire

El Solitario, el Buscaminas, Hearts y FreeCell son juegos que cualquier usuario de Windows ha jugado en algún momento. Incluso los usuarios de Apple lo hemos hecho. Pero la realidad es que Microsoft no los diseñó para nuestro entretenimiento, sino que cada uno de estos juegos tuvo un propósito específico.

El más antiguo de ellos, el Solitario, apareció en el Windows 3.0 en 1990. El juego en sí tuvo su origen a fines del siglo 18. La intención de su versión digital fue incrementar la destreza en el manejo del mouse: hacer que para los usuarios, el hoy habitual “drag and drop” (arrastrar y soltar) fuera tan natural como para hacerlo sin pensar. Que hoy lo sigamos haciendo demuestra que la estrategia fue exitosa.

La versión 3.1 de Windows presentó el Buscaminas, un juego que ya era conocido en los años 60 y 70. Microsoft lo incorporó para introducir la idea del clic izquierdo y derecho, y para aumentar la velocidad y precisión en los movimientos del mouse. En cambio, el juego Hearts, que se presentó en el Windows for Workgroups (la primera versión de Windows lista para conectarse en red) fue la manera de hacer que la gente se interesara en las capacidades del nuevo sistema para integrarse en una red. Por su parte, el juego FreeCell se creó para testear un subsistema de procesamiento de datos. Si este subsistema no estaba correctamente instalado, FreeCell no funcionaba. Es decir que, mientras pensábamos que estábamos jugando, en realidad estábamos testeando software.

Desde luego, nada de esto explica la persistencia de estos juegos, sino que la razón es más simple: la gente se divierte mucho jugándolos. Cada vez que Microsoft intentó sacar alguno de estos juegos de sus nuevos sistemas, los usuarios es enfurecieron. Finalmente, en 2012 Microsoft sacó todos los juegos de Windows 8: los usuarios podían bajárselos por separado, pero si los querían sin anuncios publicitarios debían pagar aparte. Con la aparición de Windows 10, volvió el Solitario; si se buscan los otros juegos, aparecen resultados de búsqueda de la Windows Store. Lo cual muy probablemente sea intencional para que la gente se acostumbre a usar la tienda. ¿O no?

(Fuente: Mental Floss)

Absolut… ¿Trump?

mapa de Mexico Absolut

Los debates actuales sobre la intención de Donald Trump, presidente de los Estados Unidos (frase que sigue sonando rara), de construir un muro entre los EE.UU. y México, me hicieron recordar este aviso gráfico de Absolut Vodka que salió en 2008 y provocó también innumerables discusiones.

El anuncio muestra un mapa de México y Estados Unidos tal como era en 1848, antes de la guerra entre ambos países, y con la frase “In an Absolut world”. La primera discusión fue acerca de las intenciones de la marca. ¿Qué sugería Absolut? ¿Qué México recuperara sus terrenos perdidos? ¿Que la guerra debería haber tenido otro resultado? ¿O solo se trató de un aviso arriesgado y provocador? Una agencia mexicana de PR afirmó que “los mexicanos siempre hablan sobre cómo los estadounidenses les robaron las tierras; esta publicidad es muy relevante y les va a encantar”.

La campaña de gráfica y vía pública fue creada por la agencia Teran/TBWA y muestra la frontera entre ambos países tal como era en 1848 cuando California era territorio mexicano bajo el nombre Alta California. Después de la guerra, el Tratado de Guadalupe Hidalgo cedió los territorios de Alta California y Santa Fe de Nuevo México a los Estados Unidos, para convertirse en la actual California, Texas, Nuevo México, Utah, Colorado y Arizona. (En realidad Texas se había separado de México varios años antes para formar una república autónoma, y se anexó voluntariamente a los EE.UU. en 1846.)

Aunque la campaña no salió en Estados Unidos, los medios comenzaron a mostrarla, lo que desató una ola de críticas tras la cual Absolut anunció que ya no seguiría adelante con la acción. El vocero de la bebida sostuvo que “la campaña se hizo con sensibilidad mexicana y no se pensó para el mercado estadounidense”. En el website de Absolut apareció la siguiente declaración: “No es nuestra intención ofender ni apoyar la alteración de la frontera; tampoco queremos despertar sentimientos antinorteamericanos ni tratar el tema de la inmigración. Lo que queremos es recordar una época que los mexicanos consideran más ideal que la actual”.

Apenas unas semanas luego del lanzamiento, el blog de Absolut ya había recibido miles de quejas y amenazas de boicotear el producto. El diario Los Angeles Times realizó una encuesta sobre el aviso, que recibió más de 67.000 respuestas; el 62% de ellas estuvo de acuerdo con la frase “El aviso es un insulto a los estadounidenses y voy a boicotear el producto”.

¿Y ustedes qué opinan? ¿Recuerdan este anuncio? ¿Les parece aún más relevante hoy que hace casi 10 años?

(Fuentes: Los Angeles Times, Time.com, AdAge)

Jorge Luis Borges reflexiona sobre… ¿Facebook?

borges y gato

Hace poco me topé con un excelente artículo de Maria Popova en el muy recomendable sitio Brain Pickings. La nota se llama “La persona privada y la persona pública: Borges y el yo dividido”, e incluye una reflexión de Borges llamada “Borges y yo”. El artículo cita a otros autores, y todos meditan sobre las multitudes que contiene cada uno de nosotros, partes de la identidad que resultan inseparables del todo. En un ensayo sobre Ser vs. Parecer, Hannah Arendt aseguró que “nada ni nadie existe en este mundo cuya sola existencia no suponga la presencia de un espectador”. En todos nosotros hay una persona pública que encierra una persona privada, un ser aspiracional que emana del ser real.

La nota afirma que nadie se refirió con más elegancia a este desgarramiento existencial que Jorge Luis Borges en la ya citada parábola “Borges y yo”, en la que explora la división entre la persona pública y la privada. El texto apareció en una colección llamada “Laberintos” en 1962, y es este:

Borges y yo

“Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario biográfico. Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipografía del siglo XVIII, las etimologías, el sabor del café y la prosa de Stevenson; el otro comparte esas preferencias, pero de un modo vanidoso que las convierte en atributos de un actor. Sería exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir, para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica. Nada me cuesta confesar que ha logrado ciertas páginas válidas, pero esas páginas no me pueden salvar, quizá porque lo bueno ya no es de nadie, ni siquiera del otro, sino del lenguaje o la tradición. Por lo demás, yo estoy destinado a perderme, definitivamente, y sólo algún instante de mí podrá sobrevivir en el otro. Poco a poco voy cediéndole todo, aunque me consta su perversa costumbre de falsear y magnificar. Spinoza entendió que todas las cosas quieren perseverar en su ser; la piedra eternamente quiere ser piedra y el tigre un tigre. Yo he de quedar en Borges, no en mí (si es que alguien soy), pero me reconozco menos en sus libros que en muchos otros o que en el laborioso rasgueo de una guitarra. Hace años yo traté de librarme de él y pasé de las mitologías del arrabal a los juegos con el tiempo y con lo infinito, pero esos juegos son de Borges ahora y tendré que idear otras cosas. Así mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, o del otro.

No sé cuál de los dos escribe esta página.”

Leer la nota y releer el texto de Borges me hicieron pensar casi automáticamente en algo que el gran escritor argentino no conoció: las redes sociales. Ya se ha reflexionado sobre la tendencia a mostrarnos en estas redes (principalmente Facebook, pero también Twitter, Instagram, LinkedIn y otras) de una manera ideal que solo de vez en cuando roza la real. Y esto es algo que todos hacemos a diario y también reconocemos a veces. Este tema da para pensar y escribir mucho más, y convendría que lo hagan personas lo suficientemente capaces de hacerlo (yo no lo soy) pero de todos modos los invito a hacer una prueba: relean el texto de Borges e imaginen que “el otro” es el que se muestra en Facebook. Se van a dar cuenta de que, sin saberlo, Borges estaba escribiendo sobre esto.

(Fuente: brainpickings)