Eurostile: la tipografía del futuro

tipografia

Algunas películas de ciencia ficción nos prometieron autos voladores, otras no. Según ciertos filmes, en el futuro todos nos vamos a vestir del mismo modo, según otros no. Pero lo que sí parecen asegurar todas las obras del género, es que en el futuro solo se va a usar una tipografía: la Eurostile.

La fuente fue creada por el diseñador italiano Aldo Novarese en 1962. Por qué será adoptada por el mundo en las próximas décadas, no se sabe. Pero aquí están las pruebas:

 

alien 3

Alien 3

back to the future

Back to the Future

big hero 6

Big Hero 6

District 9

District 9

edge of tomorrow

Edge of Tomorrow

Elysium

Elysium

Johnny Mnemonic

Johnny Mnemonic

Jurassic World

Jurassic World

Pacific Rim

Titanes del Pacífico

Robocop

Robocop

star trek discovery

Star Trek: Discovery

starship troopers

Starship Troopers

the incredibles

Los Increíbles

total recall

Total Recall

Walle

Wall-E

(Fuente: Cracked)

 

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Los Muppets y la publicidad

Wilkins-Camera

Como no podía ser de otra manera, Jim Henson, célebre creador de los Muppets, también tiene una conexión con la publicidad, y es una conexión muy importante.

Resulta que entre 1957 y 1961, Henson produjo una serie de comerciales para el café Wilkins, un producto regional distribuido en la zona de Baltimore y Washington D.C. ¿Cuántos comerciales produjo? Nada menos que 179 (sí, ciento setenta y nueve). Los avisos duraban solo 10 segundos, ya que los canales locales solo contaban con ese tiempo para su identificación; los comerciales, en consecuencia, debían ser muy veloces: 8 segundos para la historia y 2 segundos para el pack shot final.

Lo más extraño, sin embargo, es el tono sádico de estos avisos. Siempre aparecía un fanático del café Wilkins llamado, con cierta obviedad, Wilkins, muy parecido a la posterior Rana René, o Kermit the frog. Wilkins se enfrentaba con Wontkins, quien se negaba a beber el producto (nótese que “will” significa “lo haré” y “won’t” quiere decir “no lo haré”). Wilkins, entonces, lo atacaba de varias maneras: le disparaba, lo apuñalaba, lo aplastaba, etc.

En el primero de esta serie de comerciales, Wilkins está detrás de un cañón y Wontkins delante. Wilkins le pregunta qué opina del café y Wontkins responde que nunca lo probó; el otro dispara el cañón y hace volar a Wontkins por el aire. Luego apunta el cañón hacia el televidente para terminar el aviso preguntando “Y ustedes, ¿qué piensan de Wilkins?”

Henson explicó luego que hasta ese momento las agencias de publicidad creían que la venta dura era la única manera de comunicar un mensaje en televisión, y que ellos intentaron “vender productos haciendo reír a la gente”.

La campaña fue un éxito inmediato y los avisos se convirtieron en los más populares de la zona de Washington. Tanto, que Henson los filmó nuevamente para otras marcas de café regionales y también para marcas de pan, leche y gaseosas. La agencia de publicidad de Henson tenía ya más de una docena de clientes y, según él mismo contó después, estaba haciendo una fortuna.

Hoy, muchos de esos comerciales están disponibles en YouTube. Vale la pena verlos, no solo por su valor como documento publicitario sino también por la presencia de esos personajes que, después, conoceríamos como los Muppets.

(Fuente: Open Culture)

El cuestionario Proust

lipton

Cualquiera que haya visto alguna vez el programa “Inside the Actors Studio”, debe tener como una de sus partes favoritas el cuestionario que el conductor James Lipton hace a sus invitados al final de cada emisión.

Lipton suele aclarar que ese cuestionario fue creado por el periodista francés Bernard Pivot pero, según parece, esto no es exactamente así, sino que las preguntas se las hicieron al escritor Marcel Proust, conocido por su kilométrica obra “En busca del tiempo perdido”. A fines del siglo 19, era muy común en las familias inglesas responder preguntas que revelaran los gustos y aspiraciones de una persona. Una amiga de Proust llamada Antoinette le hizo contestar las preguntas en un álbum de confesiones titulado “An Album to Record Thoughts, Feelings, etc.”; Proust respondió el cuestionario dos veces: la primera en inglés, en 1885 o 1886, y la segunda en francés alrededor de 1892. Las preguntas eran las siguientes:

  1. ¿Cuál es el aspecto principal de tu personalidad?
  2. ¿Cuáles son tus cualidades favoritas en un hombre?
  3. ¿Cuáles son tus cualidades favoritas en una mujer?
  4. ¿Qué es lo que más aprecias en tus amigos?
  5. ¿Cuál es tu principal defecto?
  6. ¿Cuál es tu ocupación favorita?
  7. ¿Cuál es tu idea de la felicidad?
  8. ¿Cuál es tu idea de la desgracia?
  9. Si no fueras tú, ¿quién te gustaría ser?
  10. ¿Dónde te gustaría vivir?
  11. ¿Tu color favorito?
  12. ¿Tu flor favorita?
  13. ¿Tu pájaro favorito?
  14. ¿Quiénes son tus escritores favoritos en prosa?
  15. ¿Tus poetas favoritos?
  16. ¿Cuáles son tus héroes de ficción favoritos?
  17. ¿Y tus heroínas?
  18. ¿Quiénes son tus pintores y músicos favoritos?

En su programa “Apostrophes”, el francés Pivot formula este cuestionario a sus escritores invitados para revelar datos sobre su trabajo y su personalidad. Inspirado por Pivot, Lipton usa una versión adaptada y abreviada del cuestionario, pero con bastantes diferencias:

  1. ¿Cuál es tu palabra favorita?
  2. ¿Cuál es tu palabra menos favorita?
  3. ¿Qué te excita?
  4. ¿Qué te desagrada?
  5. ¿Qué sonido o ruido amas?
  6. ¿Qué sonido o ruido odias?
  7. ¿Cuál es tu mala palabra favorita?
  8. ¿Qué profesión que no sea la tuya te gustaría probar?
  9. ¿Qué profesión no te gustaría realizar?
  10. Si el Paraíso existe, ¿qué te gustaría que te diga Dios cuando llegues?

Elijan la versión que deseen (o las dos) y respondan el cuestionario. Les aseguro que es tan entretenido como revelador.

La única palabra prohibida en Star Trek

god star trek

Se viene “Star Trek: Discovery”, una nueva serie basada en la mitología Star Trek, y es una excelente excusa para recordar algunas de las ideas del creador de la saga, Gene Roddenberry.

El hombre planteó algunas reglas para el universo que inauguró la serie original: sostuvo que las tripulaciones debían ser diversas en cuanto a su etnicidad (de hecho, la “Star Trek” original incluyó el primer beso interracial de la televisión estadounidense), que los personajes no debían interferir con otras culturas, y que no debía haber conflictos personales serios a bordo de la nave.

Y había otra regla, incluso más revolucionaria para la época del estreno: la palabra “Dios” nunca debía ser mencionada en el programa. La idea de Roddenberry era que en el siglo 23, la civilización estaría basada en la ciencia y por lo tanto la religión básicamente no existiría. Esta regla no solo significaba que la religión no formaría parte de las historias, sino que hasta estaba prohibido decir frases casuales como “Ay, Dios”, o “Por el amor de Dios”. Si alguno de los actores improvisaba alguna de esas expresiones, se cortaba la escena.

Curiosamente, algunas de las películas con la tripulación original no siguieron esta regla al pie de la letra; cuando Kirk hace explotar el Enterprise le dice a McCoy: “My God, Bones, what have I done?” Y el quinto filme de la serie, la muy floja “Star Trek V: The Final Frontier”, directamente se trata de la búsqueda de Dios, o de quienes ellos suponen que es Dios (no, no lo es).

Los creadores de la nueva serie no prometen adherir con fidelidad a estas reglas de Roddenberry, en particular la de que no haya conflictos entre los tripulantes. Veremos si siguen el resto de las premisas, incluyendo la palabra prohibida.

(Fuentes: Mental Floss, Entertainment Weekly)

Marcas de ficción

morley

A veces las películas muestran marcas reales siendo utilizadas y/o mencionadas por los protagonistas, y estas presencias pueden ser pagas (“brand placement”) o no. Pero otras veces, en el cine aparecen marcas ficticias creadas exclusivamente para algún filme o serie de televisión. El recurso no se agota en una película sino que suele usarse con frecuencia, en varios filmes o incluso a lo largo de la obra de un director.

Tal vez el caso más célebre sea el de la marca ACME, omnipresente en los dibujos animados de Looney Tunes, particularmente los del Coyote y el Correcaminos. Hay otros ejemplos, y son los que repasa esta nota.

  • Oceanic Airlines

Esta aerolínea es famosa porque uno de sus aviones cayó en una isla desierta (o en el purgatorio, o en el infierno, o en un universo paralelo, vaya uno a saber) y así dio comienzo a la serie “Lost”. Pero no solo apareció allí sino también en “Buffy the Vampire Slayer”: el avión donde viajaba la mismísima Buffy casi se estrella. Más vale no volar en Oceanic Airlines.

  • Cerveza Heisler

La bebida se ve en “Malcolm in the Middle”, “Brooklyn 99”, “Heroes”, “Lost” (lo que tal vez explique el accidente de avión) y hasta “Star Trek”, lo que significa que la cerveza Heisler va a seguir en el mercado durante unos 300 años más. No sé cuántas otras marcas pueden decir lo mismo.

  • Finder-Spyder

Un motor de búsqueda en Internet con exitosas apariciones en series cuyos protagonistas claramente desconocen Google. Finder-Spyder, con un logo fuertemente inspirado en el de Google, es usado en “CSI” y “Breaking Bad”. Tiene una función muy útil para series policiales: un rastreador de teléfonos.

  • Cerveza Jekyll Island

Otra marca de cerveza, con menos presencia que Heisler pero que aparece en “Dexter”, “Community” y “Lost” (es evidente que el alcohol era muy necesario para entender esta serie).

  • ACME Corporation

Como ya se mencionó, es la compañía que suele usar el Coyote para cazar al Correcaminos. La empresa parece especializarse en tratar cruelmente a los animales: uno de sus productos se llama “Cinta Gigante de Goma para atrapar Correcaminos”. ACME aparecía también en la película “Quién engañó a Roger Rabbit”.

  • Pizza Planet

La pizzería está presente en casi todas las películas de Pixar desde su debut en “Toy Story”, donde aparecía su casa central. Los muchachos de Pixar siempre se las ingenian para mostrar la camioneta de delivery de Pizza Planet, incluso en “Buscando a Nemo”, en las escenas ambientadas en Australia.

  • 555-2368

Se sabe que en las películas estadounidenses todos los números telefónicos empiezan con 555, pero este caso es más específico. El número 555-2368 aparece completo en “Ghostbusters”, “Encuentros cercanos del tercer tipo” y en la serie “La Mujer Biónica”.

  • Hamburguesas Big Kahuna

Comida rápida de aspecto muy apetitoso, aunque está presente en varias películas de Tarantino, y estas siempre tienen alguna escena que corta el apetito. Está en “Pulp Fiction” (donde es elogiada por el personaje de Samuel L. Jackson), “Reservoir Dogs” y “Del crepúsculo al amanecer”, entre otras.

  • Rentadora de Autos Gannon

Su debut fue a través de publicidad en los boarding passes de “Lost”, pero también está en la serie “Heroes”, lo que alimentó la teoría de que los dos programas transcurren en la misma dimensión.

  • Let’s

Marca de papas fritas basada en Lay’s, y que se puede ver en una amplia variedad de programas. Entre ellos, “Community”, “Gilmore Girls” y “Buffy the Vampire Slayer”.

  • Whisky J. Darby

Aparece en “Community”, “Life” y también en “Lost”. En esta última ya no pueden quedar dudas de que los pilotos eran alcohólicos, ¿no?

  • Cigarrillos Morley

Con una etiqueta sospechosamente parecida a la de Marlboro, esta marca es la que aparece en más series: “The Walking Dead”, “Heroes”, “Buffy the Vampire Slayer”, “Lost”, “Malcolm in the Middle”, “The X-Files”, “Breaking Bad”, “Beverly Hills 90210”, “CSI”.

(Fuente: fivesquid)

La empresa que le dijo NO a “Star Wars” (y así le fue)

mego star trek

Casi nadie recuerda hoy a The Mego Corporation, pero fue el fabricante número uno de “action figures”, esos atractivos muñecos coleccionables basados en personajes de cine, TV, cómics, etc. La compañía se fundó en 1954 pero en los años 70 cambió su dirección y se hizo famosa por sus figuras con partes intercambiables; entre ellas, superhéroes de Marvel y DC, y la línea de “Micronautas”. Los juguetes medían 20 centímetros, estaban realizados en tela, y el 60% de ellos se fabricaba en Hong Kong.

Los directores de Mego se dieron cuenta del mercado que tenían a su disposición y comenzaron a asegurarse los derechos de series y películas: El Planeta de los Simios, Star Trek, El Mago de Oz, Tarzán, entre otras. Las primeras dos probaron ser las más populares, e inspiraron el crecimiento de Mego y de la industria en general. La empresa era conocida por las lujosas fiestas en las que presentaba sus nuevos productos, sobre todo por aquella en la que debutó la muñeca de Cher, la más vendida en los EE.UU. en 1976.

mego apes

Entonces llegó Star Wars. La opción lógica para los responsables de la película era acudir a Mego para que realicen los juguetes. Pero el presidente de la empresa, David Abrams, dijo que no.

Dijo que no.

Su argumento fue que “si Mego se ponía a hacer juguetes para cada película de ciencia ficción clase B que se estrenara, la empresa iba a terminar en bancarrota”.

Al principio esta decisión no pareció tener consecuencias para Mego, porque la línea de los Micronautas se vendía muy bien. Pero, desde luego, Star Wars se convirtió en un éxito descomunal y sus juguetes comenzaron a venderse de manera increíble. La empresa encargada de fabricarlos fue Hasbro, que hizo las figuras más pequeñas (poco más de 10 cm) y totalmente de plástico; este método se transformó en el estándar de la industria. Ahí fue cuando Mego se percató de su error de apreciación, e intentó repararlo metiéndose en todos los proyectos de ciencia ficción que encontrara, incluyendo “Moonraker” (de James Bond), “Buck Rogers en el Siglo 25”, “The Black Hole”, “Star Trek: The Motion Picture” y “Logan’s Run” (conocida en español como “Fuga en el Siglo 23”). Las figuras de Mego eran de mejor calidad que las de Hasbro, pero ninguna de esas películas fue tan exitosa; peor aún, “The Black Hole” fue un fracaso resonante.

Los de Mego, desesperados, empezaron a invertir en electrónica ya que pensaban que era el futuro de los juguetes, pero las “action figures” siguieron y siguen dominando las preferencias de los chicos, por lo que las inversiones no fueron redituables. Finalmente, la compañía presentó la quiebra en 1982 y desapareció al año siguiente. Aunque en realidad no desapareció del todo: hoy existe un Mego Museum, que expone los clásicos juguetes, y la llamada Mego Meet, una convención anual de coleccionistas.

Según dicen, una oportunidad es lo único que parece más grande a medida que se aleja. El caso de Mego es el mejor ejemplo de que esta expresión es cierta.

(Fuentes: oneperfectshotdb.com, Wikipedia)