El ingenio salvaje

Oscar Wilde

Hace unos días se cumplió un nuevo aniversario del nacimiento de Oscar Wilde (muy lejano pariente mío: mi abuela paterna se llamaba Wilde; sí, es un dato que no aporta mucho pero me hace quedar bien).

El escritor nació el 16 de octubre de 1854 en Dublín, Irlanda, con el nombre Oscar Fingal O’Flahertie Wills Wilde. Escribió novelas, poesía, ensayos y obras de teatro, y siempre brilló por su ingenio. Una enorme muestra de ello son algunas de las frases que escribió. Vean:

  • Pienso que cuando Dios creó al hombre, de alguna manera sobreestimó su propia habilidad.
  • El mundo es un escenario, pero la obra no tiene un buen elenco.
  • Perdona siempre a tus enemigos; nada les molesta tanto.
  • Es absurdo dividir a la gente en buena o mala. La gente es encantadora o tediosa.
  • Lo único que se debe hacer con un buen consejo es pasárselo a otros. Nunca sirve para uno mismo.
  • Algunos provocan felicidad a donde van; otros cuando se van.
  • ¿Qué es un cínico? Un hombre que sabe el precio de todo y el valor de nada.
  • Un poco de sinceridad es algo peligroso, y mucha sinceridad es absolutamente fatal.
  • Cuando era joven pensaba que el dinero era lo más importante de la vida; ahora que soy viejo sé que es así.
  • Hay solo dos tragedias en la vida: una es no obtener lo que queremos, la otra es obtenerlo.
  • El trabajo es la maldición de las clases bebedoras.
  • Los amigos verdaderos te apuñalan de frente.
  • Todas las mujeres se transforman en sus madres. Esa es su tragedia. Ningún hombre lo hace. Esa es la suya.
  • La moda es una forma de fealdad tan intolerable que debemos alterarla cada seis meses.
  • En la vida hay solo algo peor que el hecho de que hablen de uno, y es que no hablen de uno.
  • La moral es simplemente la actitud que adoptamos con la gente que nos desagrada.
  • ¿Por qué esperamos que una mujer sea feliz junto a un hombre que insiste en tratarla como si ella fuera un ser humano perfectamente normal?
  • Un caballero es una persona que nunca hiere los sentimientos de otro involuntariamente.
  • Mis propios asuntos me aburren mortalmente; prefiero los de los demás.
  • Los viejos creen en todo, los de mediana edad sospechan de todo, los jóvenes lo saben todo.
  • Me gustan los hombres con futuro y las mujeres con pasado.
  • Hay dos maneras de odiar la poesía; una es odiarla, la otra es leer a Alexander Pope.
  • Usar citas de otras personas es un útil sustituto del ingenio.

Me pareció muy apropiado cerrar la lista con una frase que se refiere a esta misma nota. ¿O no?

(Fuente: Mental Floss)

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60 años de la Helvética

Helvetica Poster

Pocas tipografías han logrado convertirse en parte de nuestra vida cotidiana como la Helvética, una fuente que está presente en casi todo: pantallas de computadoras, carteles, edificios, señales de tránsito, pósters. Si levantan la vista de este artículo (cosa que no recomiendo) es probable que vean algo diseñado en Helvética.

La tipografía se lanzó en 1957, hace 60 años, y desde entonces ha aparecido en incontables logos corporativos y sistemas de señalización, sobre todo de transporte público. Sin embargo, y como suele suceder con estas cosas, la Helvética divide opiniones: muchos diseñadores la consideran poco original, poco inspirada y poco atractiva. ¿Por qué, entonces, lleva 60 años dominando el mundo? Una de las razones, según un excelente artículo de la CNN, es su nombre. El diseñador e historiador Paul Shaw afirma que recién se la denominó Helvética cuatro años después de su creación. Su nombre original era Neue Haas Grotesk, un espanto que incluía el apellido del creador (la fundición Haas), el tipo de diseño (neogrotesco, o realista) y el hecho de que era nueva (“neue”, en alemán).

El nombre Helvética, que significa “suiza” en latín, se adoptó en 1960 como homenaje a su país de origen y también para que resultara más fácil venderla en el extranjero. Su diseño no era original, parece. La Helvética fue creada a partir de una tipografía de 1896 llamada Standard en los Estados Unidos, y Akzidenz-Grotesk en Alemania, que había sido usada en la década de 1920, especialmente en Suiza. Los creadores de la Helvética fueron el diseñador gráfico Max Miedinger y su jefe, Eduard Hoffmann; ellos buscaban un diseño neutro y versátil, de look moderno y sin serif, para distinguirla de las fuentes más comunes en aquel entonces.

La falta de personalidad de la Helvética no solo fue intencional sino también su aspecto más importante. El reconocido diseñador Massimo Vignelli, que usó la tipografía para señalizar el sistema de subterráneos de Nueva York, sostuvo que “hay gente que cree que la tipografía debe ser expresiva; yo tengo otro punto de vista”. Su falta de características distintivas fue exactamente lo que los diseñadores estaban buscando. Brindaba algo que ellos querían: una fuente que, en apariencia, no tenía personalidad. Otras tipografías sin serif populares en aquella época, como la Gill Sans y la Futura, eran más fuertes y con geometrías más particulares.

La Helvética no fue un éxito inmediato en Europa, donde salió primero. Para la señalización del metro de Milán, por ejemplo, el diseñador Bob Noorda usó su propia versión de la Standard, y la Helvética tampoco fue aplicada en el aeropuerto de Schiphol, en Holanda. Simplemente no se la reconocía como se hace en la actualidad. Pero muy pronto se convirtió en el estándar estadounidense para publicidad e identidad corporativa: en 1967 fue usada en el Yankee Stadium, y al año siguiente ya estaba en todos lados. Vignelli la eligió para el logo de American Airlines, que permaneció idéntico hasta 2013, y con algunas variantes menores aparece en una enorme cantidad de logos: BMW, Crate & Barrel, Fendi, Jeep, Kawasaki, Knoll, Lufthansa, Mattel, Nestlé, Panasonic, Scotch, Skype, Target, Texaco, Tupperware, Verizon. La NASA la usó para pintar el transbordador espacial, y el gobierno de los EE.UU. rediseñó los formularios de los impuestos aplicando Helvética.

En 1984, y en lo que fue un momento clave en la “carrera” de la Helvética, Steve Jobs la incluyó en la Macintosh. Shaw asegura que si eso no hubiera sucedido, la tipografía habría seguido siendo solo una preferencia de los diseñadores, no muy distinta de la Times New Roman. En lugar de eso, se convirtió en la fuente sin serif a usar en el momento en que esas tipografías se estaban haciendo populares. En 1989, y como para cimentar su status de la fuente más usada en el mundo, Vignelli y Noorda la aplicaron en la señalización del sistema de subterráneos de Nueva York. Esa popularidad sigue vigente hoy: la Helvética fue la tipografía del sistema iOS del iPhone original hasta 2015, cuando fue reemplazada por la San Francisco, fuente creada por Apple. Y también se utilizan “parientes cercanos” de la Helvética, como la CNN Sans (que obviamente usa la CNN) y la Arial, creación de Microsoft.

No obstante, es difícil encontrar diseñadores fanáticos de la Helvética. Si bien no afirman que es horrible, sí sostienen que es muy sobrevalorada. Shaw declara que no es mejor que la Standard o la Univers (que apareció el mismo año). La diseñadora y tipógrafa Ellen Lupton la define como “una especie invasiva y resistente que probablemente nunca será erradicada”. Al mismo tiempo, dice que “ya es un ícono cultural persistente”.

Ahora sí, ya pueden levantar la vista de esta nota. Seguro que en algún lado van a ver algo diseñado en Helvética.

(Fuente: cnn.com)

Un publicitario de cincuenta y pico

cincuenta y laburando

Me llegó una de esas listas graciosas que suelen enviarse por WhatsApp, y que en realidad tienen algunas cosas divertidas y otras no tanto. En este caso, se trata de las “Ventajas de haber llegado a los 50 años y algo más”.

No está mal, tiene bastante humor, pero a mí se me ocurrió que si para cualquiera llegar a los 50 tiene sus inconvenientes, para alguien que trabaja en publicidad esos inconvenientes son más específicos. Y dramáticos. Así que rehice la lista para adaptarla a nuestra profesión. Acá va.

“Las ventajas de haber llegado a los 50 años trabajando en publicidad”

  1. El currículum te importa un carajo. Aunque lo actualices todo el tiempo con nuevas campañas, premios y logros varios, ya nadie te dará un nuevo trabajo.
  2. Si formas parte de un grupo de rehenes, estarás entre los primeros en ser liberado. Lo mismo sucederá si una reunión se extiende más allá de un horario razonable: alguien va a sugerir que te vayas a tu casa.
  3. No tienes que ceder tu asiento a ningún anciano. Esto también es cierto en reuniones en la agencia, con clientes o no. Siempre habrá un alma caritativa que te sentará cerca de la pantalla del proyector para que puedas ver algo, y hasta te ofrecerá café.
  4. Ya no eres hipocondríaco, ahora sí estás enfermo. Y ante el menor síntoma de un malestar (un estornudo, una tos) la persona más solícita, que en general es de Cuentas, te recomendará que no trabajes más.
  5. Ya no tienes que aprender nada. No, mentira, y aquí me pongo serio: siempre se puede aprender algo más y negar esa posibilidad es negar mucho más que eso. Escuchen, aprendan, nunca dejen de crecer.
  6. Tus articulaciones pronostican el tiempo mejor que los meteorólogos. Esto es muy útil cuando se planea una filmación al aire libre: la productora te pregunta directamente si va a llover o no.
  7. Todos te cuentan los secretos de la agencia porque saben que diez minutos después no los recordarás. Y no hay peligro de que se los cuentes a tus amigos de tu misma edad porque ellos tampoco se acordarán.
  8. Tu cantidad de neuronas ha alcanzado su máximo, y esa cifra te resulta manejable: puedes pensar ideas sin que nada te interrumpa porque ya no tienes la capacidad de pensar en más de una cosa a la vez.
  9. Puedes vivir sin sexo, lo que ya no te expone a las muchas tentaciones que abundan en una agencia de publicidad. Eso sí: no puedes vivir sin tus anteojos.
  10. Si haces una fiesta, tus vecinos ni se enteran. Y en la fiesta de fin de año de la agencia (o en cualquier fiesta, en realidad) te dan permiso tácito para retirarte temprano.
  11. Tu ropa jamás pasa de moda. Porque nunca estuvo muy de moda que digamos, y la verdad es que no vas a cambiar ahora.
  12. El orden de tus pecados capitales ha cambiado; por ejemplo, y esto ya se ha mencionado en esta lista, el lugar de la lujuria ahora lo ocupa la pereza.
  13. A la mayoría de tus amigos no le importará recibir esta lista graciosa a las 5 de la mañana. Casi todos estarán despiertos. Igual que tú.
  14. Dentro de muy poco tiempo, no recordarás dónde leíste esto. No importa: yo tampoco.

Los Muppets y la publicidad

Wilkins-Camera

Como no podía ser de otra manera, Jim Henson, célebre creador de los Muppets, también tiene una conexión con la publicidad, y es una conexión muy importante.

Resulta que entre 1957 y 1961, Henson produjo una serie de comerciales para el café Wilkins, un producto regional distribuido en la zona de Baltimore y Washington D.C. ¿Cuántos comerciales produjo? Nada menos que 179 (sí, ciento setenta y nueve). Los avisos duraban solo 10 segundos, ya que los canales locales solo contaban con ese tiempo para su identificación; los comerciales, en consecuencia, debían ser muy veloces: 8 segundos para la historia y 2 segundos para el pack shot final.

Lo más extraño, sin embargo, es el tono sádico de estos avisos. Siempre aparecía un fanático del café Wilkins llamado, con cierta obviedad, Wilkins, muy parecido a la posterior Rana René, o Kermit the frog. Wilkins se enfrentaba con Wontkins, quien se negaba a beber el producto (nótese que “will” significa “lo haré” y “won’t” quiere decir “no lo haré”). Wilkins, entonces, lo atacaba de varias maneras: le disparaba, lo apuñalaba, lo aplastaba, etc.

En el primero de esta serie de comerciales, Wilkins está detrás de un cañón y Wontkins delante. Wilkins le pregunta qué opina del café y Wontkins responde que nunca lo probó; el otro dispara el cañón y hace volar a Wontkins por el aire. Luego apunta el cañón hacia el televidente para terminar el aviso preguntando “Y ustedes, ¿qué piensan de Wilkins?”

Henson explicó luego que hasta ese momento las agencias de publicidad creían que la venta dura era la única manera de comunicar un mensaje en televisión, y que ellos intentaron “vender productos haciendo reír a la gente”.

La campaña fue un éxito inmediato y los avisos se convirtieron en los más populares de la zona de Washington. Tanto, que Henson los filmó nuevamente para otras marcas de café regionales y también para marcas de pan, leche y gaseosas. La agencia de publicidad de Henson tenía ya más de una docena de clientes y, según él mismo contó después, estaba haciendo una fortuna.

Hoy, muchos de esos comerciales están disponibles en YouTube. Vale la pena verlos, no solo por su valor como documento publicitario sino también por la presencia de esos personajes que, después, conoceríamos como los Muppets.

(Fuente: Open Culture)

El curioso slogan original de la Real Academia Española

RAE

Todos sabemos, o deberíamos saber, qué es la Real Academia Española (RAE), esa institución que aprueba nuevas palabras todo el tiempo y que tanto nos ayuda cuando no recordamos cómo se escribe algún término. Lo que no muchos saben es que la Academia nació con un slogan (o “eslogan” según el Diccionario Panhispánico de Dudas, que edita la Real Academia). Y que ese slogan es bastante extraño. Veamos.

La Real Academia Española se creó en Madrid en 1713, por iniciativa de Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, también su primer director. El 6 de julio de ese año se celebró la primera sesión oficial de la nueva corporación en la casa del fundador. Luego, el 3 de octubre de 1714, su constitución fue aprobada oficialmente a través de una real cédula del rey Felipe V.

Dos años después de su creación, la RAE evaluó una serie de propuestas para decidir su lema, que no solo debía tener una frase sino también una imagen. Un isologo, bah. La decisión se tomó en una votación secreta y eligieron un crisol acompañado por la leyenda “Limpia, fija y da esplendor”.

crisol RAE

Sí, ese es su slogan. Como ya habrán notado, parece mucho más apropiado para una campaña publicitaria de productos de limpieza. Los estatutos vigentes de la RAE, aprobados en 1993, declaran con bastante más lógica que el objetivo de la Academia es “velar por que la lengua española, en su continua adaptación a las necesidades de los hablantes, no quiebre su esencial unidad”. Muy bonito. Pero no nos hará olvidar que, en sus orígenes, la Real Academia Española casi que se definió como un detergente.

(Fuente: rae.es)

Moebius y los aspirantes a artistas

moebius

Jean Giraud, mucho más conocido como Moebius, fue uno de los más grandes dibujantes de cómics de la historia. Entre sus maravillas está “The Long Tomorrow”, con guion de Dan O’Bannon (guionista de “Alien”), “El Incal”, con guion de Alejandro Jodorowsky, y la extrañísima saga “Arzak”.

En 1996, el periódico mexicano La Jornada publicó una conferencia de Moebius llamada “Breve manual para historietistas” que consistió en 18 tips para aspirantes a artistas. Aquí va un resumen de esa conferencia, que no solo sirve a los que desean dibujar cómics, sino también a todos los que aspiren a desarrollar una profesión a partir de la creatividad.

moebius hendrix

  1. Al dibujar, hay que limpiarse de sentimientos profundos (como el odio, la felicidad, la ambición).
  2. Hay que educar la mano para llevar a cabo las ideas. Pero hay que tener cuidado con la perfección. Demasiada perfección y demasiada rapidez, igual que sus contrarios, son peligrosas. Cuando hay demasiada soltura no hay voluntad del espíritu, sino sólo del cuerpo.
  3. La perspectiva es sumamente importante. Es bueno trabajar con espacios reales, más que con fotografías, para ejercitar nuestra lectura de la perspectiva.
  4. Otra cosa que hay que aprender con cariño, es el estudio del cuerpo humano, las posiciones, los tipos, las expresiones, la arquitectura de los cuerpos, las diferencias entre las personas. Para que el lector crea en la historia, los personajes deben tener vida y personalidad propias; es un estudio de toda la vida.
  5. Cuando se hace una historia se puede empezar sin saber todo, pero haciendo anotaciones sobre el mundo particular de esa historia. Así el lector se reconoce y se interesa. Cuando un personaje muere en una historieta, y ese personaje no tiene una historia dibujada en su cara, en su cuerpo, en su vestido, al lector no le importa, no hay emoción.
  6. Jodorowsky dice que no me gusta dibujar caballos muertos. Es muy difícil. Es muy difícil dibujar un cuerpo que duerme, que se abandona, porque en el cómic se estudia siempre la acción; es más fácil dibujar gente que pelea, por eso los norteamericanos dibujan superhéroes. Es más difícil dibujar gente que habla, porque hay una serie de movimientos muy pequeños, pero que tienen una significación, y eso cuesta más.
  7. Igualmente importante es la ropa de los personajes, el estado y el material y la textura son una visión de sus experiencias, de su vida, de su situación en la aventura, que pueden decir mucho sin palabras. En un vestido hay mil arrugas; hay que escoger dos o tres, pero las buenas.
  8. El estilo, la continuidad estilística del artista es una simbología, se puede leer como el Tarot. Yo elegí como un chiste el nombre de Moebius, cuando tenía 22 años, pero en realidad hay un significado en eso.
  9. Cuando un artista sale a la calle, no ve las mismas cosas que la gente normal. Lo que ve es documentación sobre la manera de vivir, sobre la gente.
  10. Otro elemento importante es la composición. Hay viñetas llenas y vacías, otras con dinámica vertical u horizontal, y en eso hay una intención. La vertical anima; la horizontal calma; la oblicua hacia la derecha, para nosotros, occidentales, representa la acción que se dirige al futuro; la oblicua hacia la izquierda dirige las acciones al pasado. Son símbolos básicos de la lectura, que ejercen una fascinación, una hipnosis. Hay que estudiar a los grandes pintores, los que hablan con sus cuadros, de cualquier escuela o época, eso no importa, y hay que verlos con esa preocupación de la composición física, pero también emocional.
  11. La narración debe armonizar con el dibujo. Hay que tener cuidado con la elección y la dirección de los personajes. Usarlos como un director de cine y estudiar las distintas tomas.
  12. Cuidado con la influencia devastadora del cómic norteamericano en México, porque ellos sólo estudian un poco de anatomía, composición dinámica, los monstruos, las peleas, los gritos y los dientes. Me gusta también, pero hay muchas más posibilidades que hay que explorar.
  13. Hay una conexión entre la música y el dibujo. Pero esto también depende de la personalidad y del momento. Hace tal vez unos diez años que trabajo en silencio, y para mí la música es el ritmo de las líneas.
  14. El color es un lenguaje que el dibujante utiliza para manipular la atención del lector y para crear belleza. Hay color objetivo y subjetivo, los estados de ánimo de los personajes influyen en el colorido, y la luz puede cambiar de un cuadro a otro, según los espacios representados y la hora del día. Hay que estudiar con atención el lenguaje de los colores.
  15. Sobre todo al principio de la carrera, hay que tratar de crear historias cortas, pero de muy alta calidad.
  16. Hay ocasiones en las que nos dirigimos hacia el fracaso a sabiendas, elegimos un tema, una extensión, una técnica que no nos conviene. Después no hay que quejarse.
  17. Cuando se mandan originales a los editores y hay rechazo, hay que preguntar las razones. Hay que estudiar las razones del fracaso, y aprender. No se trata de lucha, ni con nuestras limitaciones ni con el público o editoriales.
  18. Ahora es posible encontrar lectores en cualquier parte del planeta. Hay que tenerlo presente. El dibujo es un medio para comunicarnos con la gran familia que no conocemos, el público, el mundo.

(Fuentes: jornada.unam.mx; openculture.com)

La historia de una tapa legendaria

houses-of-the-holy

Es una de las tapas de disco más icónicas y misteriosas de la década de 1970 y de toda la historia del rock: la tapa de “Houses of the Holy”, el quinto álbum de Led Zeppelin y el primero con un nombre propiamente dicho. La imagen consiste en un grupo de niños desnudos y de cabellos dorados trepando en un paisaje bastante apocalíptico hacia… ¿qué? No se sabe. ¿Formaban parte de un culto, era un homenaje a la película de ciencia ficción “Village of the damned”, tenía algún significado oculto para el guitarrista Jimmy Page, famoso por esa clase de aficiones…?

La tapa fue creada por el célebre estudio de diseño Hipgnosis, que también realizó trabajos para Pink Floyd, Yes y Peter Gabriel, entre otros, y se produjo en Giant’s Causeway, en Irlanda del Norte, un área repleta de columnas de basalto, resultado de antiguas erupciones volcánicas. El diseñador de la tapa, Aubrey Powell, declaró que estaba basada en la novela “El fin de la infancia” de Arthur C. Clarke, en la que cientos de millones de niños se reúnen para ser transportados al espacio.

Hay un dato curioso sobre la fotografía: mucha gente supone que era un grupo numeroso de niños, pero en realidad solo eran dos chicos llamados Stefan y Samantha Gates, un hermano y una hermana, que fueron fotografiados durante diez días al amanecer y en el crepúsculo. Pese a otra creencia popular, los chicos no tenían pelucas sino que ese era su cabello real. Stefan, que en aquel entonces tenía solo 5 años, contó mucho después que cuando era pequeño le encantaba estar desnudo y que por eso no le importó que lo fotografiaran así (!).

Powell cuenta que durante las tomas llovió diez días seguidos, y que todas las fotos se hicieron en blanco y negro; él pretendía que todos los niños fueran dorados y plateados, pero las imágenes quedaron demasiado blancas, por lo que las retocaron con aerógrafo. Un error del artista hizo que los cuerpos de los chicos tuvieran un ligero color violeta, y a Powell le gustó tanto que esa fue la imagen final.

Stefan Gates declaró en 2007 que hasta ese momento nunca había escuchado el álbum de Zeppelin y que siempre sintió que en la tapa había algo siniestro. Si ustedes lo escucharon, ya saben que en alguna de las canciones esto es cierto (“No Quarter”, por ejemplo). Y si no lo escucharon, los invito a hacerlo: para mí no es lo mejor de Led Zeppelin, pero es un disco arriesgado, variado, ambicioso. Cualquier cosa me cuentan.

(Fuente: Dangerous Minds)