“Clickbaits”, más clásicos que nunca

litbait

Lo que en inglés se denomina “clickbait” (literalmente, “carnada para clics”) son esas frases sensacionalistas e intrigantes que aparecen en Internet con la obvia intención de que las cliqueemos para ver de qué se trata. Ahora, una librería de Texas, EE.UU., encontró la manera de aprovechar este fenómeno.

La librería se llama The Wild Detectives, y lanzó una campaña llamada Litbaits: la creación de clickbaits basados en clásicos de la literatura, para que la gente lea más libros. La idea es que al cliquear en estas frases escandalosas, el usuario llegue a diversos posteos en blogs que contienen un clásico literario completo. Cada uno de estos posteos comienza con la frase “Caíste con el clickbait, ahora vas a caer por el libro”. Entre estos clásicos hay obras de Shakespeare, Oscar Wilde, Stevenson y varios más. Disfruten la lista de clickbaits aquí debajo; todos son maravillosos, y el último es directamente espectacular.

  • Un británico muere cuando una selfie le sale mal (“El retrato de Dorian Grey” de Oscar Wilde)
  • Una adolescente engaña a su novio para que este se suicide (“Romeo y Julieta” de William Shakespeare)
  • Nunca adivinarás qué le pasó a esta chica luego de que un tornado destruyó su casa (“El Mago de Oz” de L. Frank Baum)
  • Doctor alemán es el primero en realizar un trasplante completo de cuerpo (“Frankenstein” de Mary Shelley)
  • Nueva droga sintética convierte a los londinenses en maníacos violentos (“El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde” de Robert Louis Stevenson)
  • Un mochilero tiene el peor viaje de su vida cuando una tribu lo ataca con estiércol (“Los viajes de Gulliver” de Jonathan Swift)
  • Un rumano descubre algo tan asombroso sobre el ajo que te dará pesadillas (“Dracula” de Bram Stoker)
  • Este político italiano hace que Trump parezca un santo (“El príncipe” de Nicolás Maquiavelo)

(Fuente: mymodernmet.com)

La conexión Tarantino-Scorsese

scorsese y tarantino

Existe más de una conexión en la singular obra de estos dos directores estadounidenses, pero esta es buenísima, sobre todo porque relaciona dos de sus mejores películas: “Taxi Driver” de Scorsese y “Pulp Fiction” de Tarantino. La primera es una dura, violenta y extraordinaria película del gran Scorsese protagonizada por Robert DeNiro, Jodie Foster, Harvey Keitel y Cybil Shepherd, entre otros. Entre sus muchas secuencias memorables, a mí siempre me fascinó aquella en la que Travis (DeNiro) le compra armas a un tipo en la habitación de un hotel. Es la única escena en la que aparece el personaje del vendedor, Easy Andy, y es inolvidable.

Una de las razones es que el actor que interpreta a Andy no es actor. Se llamaba Steve Prince y era esa clase de tipo: vendedor, estafador, y además amigo de Scorsese. El director estaba tan encantado con este personaje, que hizo un documental sobre él en 1978, llamado “American Boy”, en el que relataba las experiencias de Prince. El documental nunca se estrenó oficialmente pero sí se pasó extraoficialmente en algunos cines, y circularon videos piratas con la película (hoy está en YouTube). Pocas personas la vieron, pero una de ellas fue Quentin Tarantino. Y una de las historias que cuenta Prince le quedó grabada en la memoria.

Prince relata que fue a comprar heroína a la casa de un dealer, y la chica que estaba con él sufrió una sobredosis, por lo que tuvieron que inyectarle adrenalina directamente en el corazón. ¿Les resulta familiar la escena? Por supuesto: la escena aparece paso a paso en “Pulp Fiction”, recreada por John Travolta y Uma Thurman. Si ven el documental de Scorsese se van a dar cuenta de que la recreación de Tarantino es tremendamente fiel a lo que narra Prince.

Existe una especie de secuela de aquel documental llamada “American Prince”, que se hizo en 2009 y la dirigió un tal Tommy Pallotta. En esta secuela, Prince recuerda su vida en los años 70 y habla sobre la escena de “Pulp Fiction” que, digamos, lo “homenajea”. Todo esto está hoy disponible en algún lugar de Internet. Si son fans de estos dos directores como yo (sobre todo de Scorsese) no se lo pierdan.

(Fuente: filmschoolrejects.com)

Para Windows los juegos son más que juegos

microsoft solitaire

El Solitario, el Buscaminas, Hearts y FreeCell son juegos que cualquier usuario de Windows ha jugado en algún momento. Incluso los usuarios de Apple lo hemos hecho. Pero la realidad es que Microsoft no los diseñó para nuestro entretenimiento, sino que cada uno de estos juegos tuvo un propósito específico.

El más antiguo de ellos, el Solitario, apareció en el Windows 3.0 en 1990. El juego en sí tuvo su origen a fines del siglo 18. La intención de su versión digital fue incrementar la destreza en el manejo del mouse: hacer que para los usuarios, el hoy habitual “drag and drop” (arrastrar y soltar) fuera tan natural como para hacerlo sin pensar. Que hoy lo sigamos haciendo demuestra que la estrategia fue exitosa.

La versión 3.1 de Windows presentó el Buscaminas, un juego que ya era conocido en los años 60 y 70. Microsoft lo incorporó para introducir la idea del clic izquierdo y derecho, y para aumentar la velocidad y precisión en los movimientos del mouse. En cambio, el juego Hearts, que se presentó en el Windows for Workgroups (la primera versión de Windows lista para conectarse en red) fue la manera de hacer que la gente se interesara en las capacidades del nuevo sistema para integrarse en una red. Por su parte, el juego FreeCell se creó para testear un subsistema de procesamiento de datos. Si este subsistema no estaba correctamente instalado, FreeCell no funcionaba. Es decir que, mientras pensábamos que estábamos jugando, en realidad estábamos testeando software.

Desde luego, nada de esto explica la persistencia de estos juegos, sino que la razón es más simple: la gente se divierte mucho jugándolos. Cada vez que Microsoft intentó sacar alguno de estos juegos de sus nuevos sistemas, los usuarios es enfurecieron. Finalmente, en 2012 Microsoft sacó todos los juegos de Windows 8: los usuarios podían bajárselos por separado, pero si los querían sin anuncios publicitarios debían pagar aparte. Con la aparición de Windows 10, volvió el Solitario; si se buscan los otros juegos, aparecen resultados de búsqueda de la Windows Store. Lo cual muy probablemente sea intencional para que la gente se acostumbre a usar la tienda. ¿O no?

(Fuente: Mental Floss)

Absolut… ¿Trump?

mapa de Mexico Absolut

Los debates actuales sobre la intención de Donald Trump, presidente de los Estados Unidos (frase que sigue sonando rara), de construir un muro entre los EE.UU. y México, me hicieron recordar este aviso gráfico de Absolut Vodka que salió en 2008 y provocó también innumerables discusiones.

El anuncio muestra un mapa de México y Estados Unidos tal como era en 1848, antes de la guerra entre ambos países, y con la frase “In an Absolut world”. La primera discusión fue acerca de las intenciones de la marca. ¿Qué sugería Absolut? ¿Qué México recuperara sus terrenos perdidos? ¿Que la guerra debería haber tenido otro resultado? ¿O solo se trató de un aviso arriesgado y provocador? Una agencia mexicana de PR afirmó que “los mexicanos siempre hablan sobre cómo los estadounidenses les robaron las tierras; esta publicidad es muy relevante y les va a encantar”.

La campaña de gráfica y vía pública fue creada por la agencia Teran/TBWA y muestra la frontera entre ambos países tal como era en 1848 cuando California era territorio mexicano bajo el nombre Alta California. Después de la guerra, el Tratado de Guadalupe Hidalgo cedió los territorios de Alta California y Santa Fe de Nuevo México a los Estados Unidos, para convertirse en la actual California, Texas, Nuevo México, Utah, Colorado y Arizona. (En realidad Texas se había separado de México varios años antes para formar una república autónoma, y se anexó voluntariamente a los EE.UU. en 1846.)

Aunque la campaña no salió en Estados Unidos, los medios comenzaron a mostrarla, lo que desató una ola de críticas tras la cual Absolut anunció que ya no seguiría adelante con la acción. El vocero de la bebida sostuvo que “la campaña se hizo con sensibilidad mexicana y no se pensó para el mercado estadounidense”. En el website de Absolut apareció la siguiente declaración: “No es nuestra intención ofender ni apoyar la alteración de la frontera; tampoco queremos despertar sentimientos antinorteamericanos ni tratar el tema de la inmigración. Lo que queremos es recordar una época que los mexicanos consideran más ideal que la actual”.

Apenas unas semanas luego del lanzamiento, el blog de Absolut ya había recibido miles de quejas y amenazas de boicotear el producto. El diario Los Angeles Times realizó una encuesta sobre el aviso, que recibió más de 67.000 respuestas; el 62% de ellas estuvo de acuerdo con la frase “El aviso es un insulto a los estadounidenses y voy a boicotear el producto”.

¿Y ustedes qué opinan? ¿Recuerdan este anuncio? ¿Les parece aún más relevante hoy que hace casi 10 años?

(Fuentes: Los Angeles Times, Time.com, AdAge)

Jorge Luis Borges reflexiona sobre… ¿Facebook?

borges y gato

Hace poco me topé con un excelente artículo de Maria Popova en el muy recomendable sitio Brain Pickings. La nota se llama “La persona privada y la persona pública: Borges y el yo dividido”, e incluye una reflexión de Borges llamada “Borges y yo”. El artículo cita a otros autores, y todos meditan sobre las multitudes que contiene cada uno de nosotros, partes de la identidad que resultan inseparables del todo. En un ensayo sobre Ser vs. Parecer, Hannah Arendt aseguró que “nada ni nadie existe en este mundo cuya sola existencia no suponga la presencia de un espectador”. En todos nosotros hay una persona pública que encierra una persona privada, un ser aspiracional que emana del ser real.

La nota afirma que nadie se refirió con más elegancia a este desgarramiento existencial que Jorge Luis Borges en la ya citada parábola “Borges y yo”, en la que explora la división entre la persona pública y la privada. El texto apareció en una colección llamada “Laberintos” en 1962, y es este:

Borges y yo

“Al otro, a Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en una terna de profesores o en un diccionario biográfico. Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipografía del siglo XVIII, las etimologías, el sabor del café y la prosa de Stevenson; el otro comparte esas preferencias, pero de un modo vanidoso que las convierte en atributos de un actor. Sería exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir, para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica. Nada me cuesta confesar que ha logrado ciertas páginas válidas, pero esas páginas no me pueden salvar, quizá porque lo bueno ya no es de nadie, ni siquiera del otro, sino del lenguaje o la tradición. Por lo demás, yo estoy destinado a perderme, definitivamente, y sólo algún instante de mí podrá sobrevivir en el otro. Poco a poco voy cediéndole todo, aunque me consta su perversa costumbre de falsear y magnificar. Spinoza entendió que todas las cosas quieren perseverar en su ser; la piedra eternamente quiere ser piedra y el tigre un tigre. Yo he de quedar en Borges, no en mí (si es que alguien soy), pero me reconozco menos en sus libros que en muchos otros o que en el laborioso rasgueo de una guitarra. Hace años yo traté de librarme de él y pasé de las mitologías del arrabal a los juegos con el tiempo y con lo infinito, pero esos juegos son de Borges ahora y tendré que idear otras cosas. Así mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, o del otro.

No sé cuál de los dos escribe esta página.”

Leer la nota y releer el texto de Borges me hicieron pensar casi automáticamente en algo que el gran escritor argentino no conoció: las redes sociales. Ya se ha reflexionado sobre la tendencia a mostrarnos en estas redes (principalmente Facebook, pero también Twitter, Instagram, LinkedIn y otras) de una manera ideal que solo de vez en cuando roza la real. Y esto es algo que todos hacemos a diario y también reconocemos a veces. Este tema da para pensar y escribir mucho más, y convendría que lo hagan personas lo suficientemente capaces de hacerlo (yo no lo soy) pero de todos modos los invito a hacer una prueba: relean el texto de Borges e imaginen que “el otro” es el que se muestra en Facebook. Se van a dar cuenta de que, sin saberlo, Borges estaba escribiendo sobre esto.

(Fuente: brainpickings)

Los 11 dibujos animados censurados de la Warner

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Tal como lo indica el título, existen 11 cortos animados de las series Looney Tunes y Merrie Melodies (uno de ellos protagonizado por Bugs Bunny) que fueron retirados de circulación en 1968 y nunca más pasados en televisión. Tampoco han sido editados en video, y Ted Turner, dueño de Cartoon Network, juró que nunca los iba a mostrar.

¿Cuál es la razón de esto? Simple: racismo. Los chistes racistas en estos cortos son tan frecuentes e insultantes, que resultaría imposible cortarlos, lo que sí se ha hecho con otros cortos a los que se les quitaron personajes ofensivos. Pero en estos casos no se puede. Por ejemplo, un corto de 1937 llamado “Clean Pastures” está ambientado en un sector del Paraíso destinado a los negros: una especie de San Pedro negro está preocupado porque no muchos negros llegan al Cielo, por lo que envía un ángel negro medio tonto a la Tierra. El ángel se para en el medio de Harlem y les ofrece a los morochos comida, viajes y sandías (que los negros comen sandías y pollo frito es uno de los estereotipos racistas de los EE.UU.). Finalmente quienes convencen a los negros son un grupo de ángeles que haven jazz, y todos los negros se van al Cielo, por lo que uno supone que se murieron al mismo tiempo.

Otro corto se llama “The Isle of Pingo Pongo” y es una parodia de un documental en la que descubren una isla tropical donde los nativos tocan una música “primitiva y salvaje”. Es jazz, desde luego. El corto de Bugs Bunny se llama “All This and Rabbit Stew” y consiste, como casi siempre, en el conejo evitando ser cazado; pero en este caso el cazador es una combinación de estereotipos afroamericanos. Lo más ofensivo, aseguran, es la voz del personaje.

Si bien los cortos no se pasan en TV ni se editan en otros formatos, sí están disponibles en YouTube y parece que son muy populares. Si les picó la curiosidad, véanlos allí, y se darán cuenta de por qué están censurados.

(Fuente: Cracked.com)

Stephen King escribe para que nosotros escribamos

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Creo haberlo dicho en este generoso espacio, pero por las dudas aquí va de nuevo: a mí me encanta Stephen King. Varios de sus más de 70 libros están entre mis favoritos, y además me encanta él: cómo piensa, cómo habla, cómo se maneja, y cómo aconseja. Acerca de esto último, King escribió hace años un libro extraordinario llamado “On Writing: A Memoir Of The Craft”, en parte compuesto por sus memorias y en parte por sus estrategias para escribir. De ese libro salen estas ocho estrategias, válidas para cualquiera que desee escribir. Sí, creativos publicitarios también. Aquí van:

  1. Decir la verdad. King aconseja “¿Sobre qué vas a escribir? Sobre lo que se te dé la gana, siempre y cuando sea la verdad. Escribe sobre lo que quieras, luego súmale vida y hazlo único con tu conocimiento personal sobre la vida, la amistad, las relaciones, el sexo, el trabajo. Lo que sabes te hace único; sé valiente”.
  2. No uses grandes palabras cuando las pequeñas funcionan. “Una de las peores cosas que puedes hacer es decorar tu vocabulario buscando palabras largas porque te avergüenzas de las cortas. Es como vestir a tu mascota con ropa de etiqueta.”
  3. Usa párrafos de una sola oración. “El objetivo de la ficción no es la corrección gramatical sino darle la bienvenida al lector y contarle una historia. Hacer que se olvide, cuando sea posible, de que está leyendo una historia. El párrafo de una sola oración es más parecido a una charla que a la escritura, y eso es bueno. Escribir es seducir. La buena charla es parte de la seducción. Por eso tantas parejas salen a cenar y terminan en la cama.”
  4. Escribe para un “Lector Ideal”. En palabras de King: “Alguien dijo que todas las novelas son en realidad cartas dirigidas a una persona. Yo lo creo así. Creo que cada novelista tiene un solo e ideal lector. Que en varias ocasiones a lo largo del proceso, el escritor piensa ‘¿qué pensará él o ella cuando lea esta parte?’; para mí, ese primer lector es mi esposa. Te conviene llamar Lector Ideal a esa persona para quien escribes.”
  5. Lee mucho. “Leer es el centro creativo de la vida de un escritor. Yo llevo un libro conmigo a donde vaya, y siempre encuentro una oportunidad para leerlo. El truco es entrenarte para leer en tragos cortos o largos. Las salas de espera se hicieron para esto, pero también están las antesalas de los cines y teatros, las colas en los bancos y, por supuesto, el baño.”
  6. Escribe una palabra por vez. “Una vez me preguntaron cómo escribía y yo respondí que de a una palabra por vez. El periodista se quedó sin palabras, pero para mí siempre es así de simple.”
  7. Escribe todos los días. “Cuando escribo, lo hago todos los días. Esto incluye Navidad, feriados y mi cumpleaños (de todas maneras, a mi edad uno tiende a ignorar sus cumpleaños). Cuando escribo, todo es un patio de juegos para mí, e incluso las tres peores horas que pasé allí terminaron siendo buenas.”
  8. Escribe para disfrutarlo. “Sí, hice un montón de dinero con mis libros, pero jamás escribí una palabra pensando en lo que me iban a pagar. Lo hice por la excitación, por la alegría de hacerlo. Y si lo puedes hacer para divertirte, lo puedes hacer para siempre.

(Fuente: inc.com)