La Edad de la Creatividad

Bob Hoffman

Bob Hoffman es un veterano publicitario, escritor y conferencista. Ha sido presidente de dos agencias de publicidad independientes, escribió varios libros (entre ellos “BadMen: How Advertising Went From A Minor Annoyance To A Major Menace” y “101 Contrarian Ideas About Advertising”) y publica breves artículos en su blog “Ad Contrarian”.

Hace poco escribió una corta nota llamada “La Edad de la Creatividad” y me pareció tan acertada y lacerante que me permití traducirla. Acá va:

“Entra a cualquier agencia de publicidad del mundo y en 10 segundos te darás cuenta de algo. Todos son jóvenes.

En los Estados Unidos, el 42% de los adultos son personas de más de 50 años. Pero entre los publicitarios, los mayores de 50 son solo el 6%. Esto es aún más pronunciado entre los creativos: en este segmento, los mayores de 50 son aproximadamente el 0% de la población.

La razón para ello es que los jóvenes son más creativos. ¿O no? Echemos un vistazo.

Hay solo un premio Nobel en el terreno de la creatividad. Es el Nobel de Literatura. El año pasado lo ganó Kazuo Ishiguro, que tiene 64 años.

Los recientes premios Pulitzer fueron interesantes. El de Drama lo obtuvo Lynn Nottage, de 54 años. El de Historia fue para Heather Ann Thompson, de 55. El de Poesía se lo llevó Tyehimba Jess, de 53.

Mientras tanto, en los premios Oscar de este año, tres de los ganadores por actuación tienen más de 50 años: Francis McDormand (60), Gary Oldman (59) y Allison Janney (58). El cuarto ganador, Sam Rockwell, cumple 50 en noviembre.

El Oscar al Mejor Director lo ganó Guillermo del Toro, de 53 años.

Sigamos con la televisión.

El Emmy por mejor Serie Dramática fue para “The Handmaid’s Tale”. La novela fue escrita por Margaret Atwood, que tiene 79 años y es consultora creativa de la serie. La mejor Serie de Comedia fue “Veep”, producida por Julia Louis-Dreyfus, 57, y que también ganó como Mejor Actriz.

La mejor Miniserie fue “Big Little Lies”, creada por David E. Kelley, de 62 años. El mejor Actor de Reparto fue John Lithgow, 73. La mejor Actriz de Reparto, Ann Dowd, 62. Mejor Actor de Reparto en una Comedia, Alec Baldwin, 60.

Resumamos.

Las personas mayores de 50 años no son lo suficientemente creativas para escribir un banner de mierda, pero sí lo son para dominar los premios Nobel, Pulitzer, Oscar y Emmy. Yo les garantizo que hoy ninguna de estas talentosas personas podría conseguir un trabajo en una agencia de publicidad. Ninguna.

¿Hay alguna otra industria en el mundo tan cargada de intolerancia y tan aislada de la realidad como la industria publicitaria?”

(Fuente: The Ad Contrarian)

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Algunos datos curiosos sobre la Coca-Cola

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Básicamente un jarabe saborizado combinado con agua gasificada, la Coca-Cola fue inventada por el farmacéutico John S. Pemberton, en Atlanta, EE.UU., en 1886. Hoy es, desde luego, la bebida favorita de gran parte del planeta. Pero es casi seguro que estos datos que comparto a continuación no los conocías.

  1. Era gratuita

Luego del lanzamiento de la Coca-Cola, la creación de Pemberton no se convirtió en un éxito hasta que un empresario llamado Asa Griggs Candler se hizo cargo del negocio en 1888, luego de la muerte del fundador. Candler hizo que sus vendedores repartieran cupones que valían por una bebida gratis. Una vez que las personas la probaban, volvían por más; ahí es cuando les cobraban 5 centavos el vaso.

  1. Originalmente, la botella tenía la forma de un grano de cacao

Candler era, sin duda, mejor empresario que Pemberton; pero cometió un error. La Coca se vendía por vaso en farmacias y droguerías, y varios embotelladores consultaron a Candler a ver si podían distribuir la gaseosa en botellas de vidrio. Este no se dio cuenta de las posibilidades y les permitió envasar la Coca-Cola por solo un dólar. Los embotelladores comenzaron a ganar tanto dinero que inspiraron la aparición de innumerables gaseosas competidoras, difíciles de distinguir del producto original. Para enfrentar el problema, Coca recomendó a los embotelladores que diseñaran una botella que pudiera ser reconocida al tacto (para cuando los clientes metían la mano en el congelador). En 1916, una planta embotelladora de Indiana creó un envase con la forma de un grano de cacao: no sabían que la Coca-Cola no lo incluye (lo que tenía era coca, con vestigios de cocaína que la compañía quitó alrededor de 1900). Igual, la botella se hizo icónica, y eso le permitió a Candler dejar la empresa para convertirse en alcalde de Atlanta.

  1. Se usaba para calmar bebés

Los entusiastas de la Coca-Cola a fines del siglo 19 no se preocupaban mucho por los efectos del azúcar en los bebés. De hecho, a los niños más escandalosos les daban gotas de la gaseosa con la esperanza de que se calmaran.

  1. La “New Coke” duró más de lo que se piensa

Todos conocemos la historia del fracasado lanzamiento de la “New Coke” en 1985; lo que no muchos saben es que la compañía siguió adelante con la idea de una fórmula alternativa durante varios años más. Luego de que los consumidores obligaran a Coca-Cola a volver al sabor original, la empresa trató de rebrandearla como “Coke II” y la continuó ofreciendo a los embotelladores hasta 2002. Pensaron que su insistencia funcionaría económicamente, ya que la nueva fórmula usaba menos ingredientes y, por lo tanto, era más barata de producir que la Coca-Cola clásica. Se dice que si la nueva fórmula hubiera triunfado, la empresa se podría haber ahorrado más de 50 millones de dólares por año.

  1. Las latas se inventaron para los soldados

Las latas de aluminio de Coca son casi tan icónicas como las botellas, pero nacieron de la necesidad: la empresa las creó para que pudieran ser enviadas a los soldados en el extranjero. Sin embargo, el material estaba racionado durante la Segunda Guerra Mundial, por lo que la compañía recién pudo producir las latas cuando el conflicto terminó. Coca-Cola comenzó a ofrecer el nuevo envase a los civiles en 1960.

  1. Hicieron Coca-Cola transparente para un general soviético

La expansión global de la Coca se aceleró en la Segunda Guerra Mundial, cuando se construyeron plantas embotelladoras en Europa para satisfacer a los estadounidenses en esos países. La distribución llamó la atención de consumidores extranjeros: el general Eisenhower le hizo probar Coca-Cola al general ruso Georgy Zhukov, que había luchado contra los Nazis. A Zhukov le encantó pero temió que en la Unión Soviética estalinista no iban a ver bien que él disfrutara una bebida tan norteamericana y capitalista. Por eso pidió que la empresa produjera la gaseosa, exclusivamente para él, en una botella transparente y que la bebida no tuviera color para que resultara parecida al vodka. Coca-Cola aceptó. Los rusos recién conocieron el color clásico de la Coca en 1985.

  1. Trataron de reemplazar al café

Coca-Cola se dio cuenta de que una buena parte de sus consumidores (alrededor del 12%) la bebía a la mañana en lugar de café. Entonces lanzaron la campaña “Coke in the morning” en 1988 y la testearon en varias ciudades; la idea era que resultaba más fácil tomarse una Coca fría que una bebida caliente. La empresa se preocupó por no sugerir que la Coca podía reemplazar el jugo de naranja: después de todo, también eran los dueños de Minute Maid.

  1. Distribuyeron latas con agua sucia (a propósito)

Coca-Cola lanzó una costosa campaña promocional en 1990, llamada “MagiCans”. Cuando los clientes compraban una lata, podían encontrarse con una especial: al abrirla, saltaba un resorte con billetes enrollados. El premio iba desde 1 dólar hasta 500. Para asegurarse de que los clientes no iban a darse cuenta de cuál lata tenía premio (por el peso del envase) la empresa llenó las latas con una solución de agua, cloro y sulfato de amonio. Para desalentar su consumo, tanto el gusto como el sabor del líquido eran repugnantes, lo que no impidió que algunos se lo tomaran y, después, amenazaran con hacerle juicio a la compañía.

  1. Pepsi les jugó limpio

En 2006, dos empleados de Coca-Cola fueron atrapados intentando venderle a Pepsi secretos de la empresa, incluyendo información sobre una nueva bebida en desarrollo. Los empleados entregaron documentos confidenciales, y hasta una muestra de la nueva bebida, a alguien que se hizo pasar por ejecutivo de Pepsi. En realidad era un agente del FBI: Pepsi los había alertado sobre la oferta, y también se lo había informado a Coca. Un vocero de Pepsi declaró a la CNN que “la competencia debe ser justa y legal”.

  1. Ayudaron a hacer famoso a Max Headroom

El personaje virtual Max Headroom fue creado en Gran Bretaña por la discográfica Chrysalis en 1985. Coca-Cola compró los derechos del personaje y lanzó una campaña publicitaria con comerciales dirigidos nada menos que por Ridley Scott. Según la empresa, los avisos ayudaron a que Max Headroom tuviera un 76% de reconocimiento entre los adolescentes.

  1. La fórmula secreta no es tan secreta

La fórmula se conoce como “7X”, y se dice que está guardada en una bóveda y solo es accesible para los ejecutivos top de la empresa. En 2011, el programa radial “This American Life” anunció que habían encontrado la receta en escritos de un historiador de Atlanta llamado Charles Salter, quien la había visto en documentos del fundador de Coca, John Pemberton. Además del extracto de coca, la fórmula incluye aceite de limón, aceite de canela, aceite de nuez moscada y caramelo. Coca-Cola insiste con que esa es una versión vieja de la receta.

  1. La mejor Coca-Cola es la de McDonald’s

Ya desde 1955 Coca-Cola y McDonald’s han sido socios. En aquel año, Ray Kroc, dueño de la marca de comida rápida, se contactó con Coca para la provisión de gaseosas en su creciente cadena de restaurantes. Desde entonces trabajan codo a codo, e incluso desarrollan productos juntos (como los Smoothies). Pero lo mejor parece ser la bebida misma: de acuerdo con el New York Times, Coca-Cola envía su jarabe a los locales de McDonald’s en contenedores de acero inoxidable y no en las bolsas de plástico que usan otros proveedores. Esto hace, dicen, que la Coca de McDonald’s sea la más fresca y deliciosa.

(Fuente: Mental Floss)

Eurostile: la tipografía del futuro

tipografia

Algunas películas de ciencia ficción nos prometieron autos voladores, otras no. Según ciertos filmes, en el futuro todos nos vamos a vestir del mismo modo, según otros no. Pero lo que sí parecen asegurar todas las obras del género, es que en el futuro solo se va a usar una tipografía: la Eurostile.

La fuente fue creada por el diseñador italiano Aldo Novarese en 1962. Por qué será adoptada por el mundo en las próximas décadas, no se sabe. Pero aquí están las pruebas:

 

alien 3

Alien 3

back to the future

Back to the Future

big hero 6

Big Hero 6

District 9

District 9

edge of tomorrow

Edge of Tomorrow

Elysium

Elysium

Johnny Mnemonic

Johnny Mnemonic

Jurassic World

Jurassic World

Pacific Rim

Titanes del Pacífico

Robocop

Robocop

star trek discovery

Star Trek: Discovery

starship troopers

Starship Troopers

the incredibles

Los Increíbles

total recall

Total Recall

Walle

Wall-E

(Fuente: Cracked)

 

Probablemente el mejor pitch de la historia

Peter Marsh

Peter Marsh era un célebre publicitario inglés que murió a los 85 años, en 2016. Fue cofundador y presidente de la agencia Allen, Brady & Marsh (ABM), una de las más exitosas de Gran Bretaña en las décadas de 1970 y 1980. Marsh, que había sido actor, era muy conocido por ser un tipo ostentoso y llamativo; poseía además habilidades musicales y teatrales, que desarrollaba en reuniones con sus clientes en las que a veces aparecía con un vestuario especial y cantando.

Las situaciones donde más desarrollaba estas aptitudes eran los concursos de agencias, lo que llevó a ABM a ganar las cuentas de, entre otras, el Milk Marketing Board, Midland Bank (hoy HSBC), B&Q, cerveza Harp, Weetabix y Guinness. Hay dos concursos, los de Woolworths y British Rail, que dieron lugar a historias espectaculares.

El pitch de Woolworths fue en 1981. Marsh y su colega Rod Allen llevaron a los clientes a un teatro y les cantaron una canción mientras Marsh se quitaba su traje para quedar vestido con ropa blanca y llena de lentejuelas (quería decir que el viejo Woolworths debía quedar atrás para revelar uno nuevo y brillante). El cliente cuestionó la capacidad de la agencia para manejar una cuenta tan gigantesca, por lo que Marsh tomó prestada la agencia de un amigo suyo, que era más grande, y la hizo pasar por la suya. Ganó el pitch.

Pero la mejor historia, sin duda, es la de British Rail. Sucedió en 1977 y el pitch era contra Saatchi & Saatchi. El equipo del cliente, liderado por su entonces presidente, Sir Peter Parker (sí, se llamaba igual que Spider-Man) llegó a la recepción de la agencia para la presentación de la campaña; allí se encontraron con una malhumorada secretaria que se estaba pintando las uñas mientras fumaba un cigarrillo. “¿Cuánto tiempo tendremos que esperar?”, preguntó Parker. “No sé”, fue la lacónica y tajante respuesta de la mujer.

Los ejecutivos de British Rail se quedaron esperando en la recepción, llena de ceniceros repletos de colillas, tazas de café semivacías y sucias y revistas desparramadas por el suelo. Finalmente se hincharon las pelotas y, furiosos, se dispusieron a marcharse. En ese momento se abrieron las puertas de la sala de reuniones y apareció Marsh con su equipo. “Ustedes acaban de ver lo que la gente piensa de British Rail”, les dijo. “Ahora vamos a ver lo que podemos hacer para corregirlo.”

ABM ganó el pitch, el más grande en la historia de la publicidad británica. Se necesitaba ingenio para ganarlo. Y también un poco de teatro.

(Fuente: telegraph.co.uk)

Las 10 Reglas de Milton Glaser para el trabajo y la vida

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No debería ser necesario presentar al legendario diseñador Milton Glaser, que hoy tiene 86 años. A lo largo de su muy extensa carrera creó muchísimas imágenes que hoy son parte de la cultura popular, entre ellas la más famosa: el logo “I ❤ NY” (sobre el que escribí una nota aquí mismo).

Durante una charla en el American Institute of Graphic Arts (AIGA), Glaser presentó una serie de reglas o consejos para diseñadores, pero que en verdad aplican a cualquiera que se desempeñe en una profesión creativa, e incluso a la vida misma. Atención: estas reglas no son como esos aforismos de autoayuda tan comunes en Instagram, por ejemplo, sino que van más allá. Compruébenlo:

  1. Sólo puedes trabajar para gente que te agrade

“Hace algunos años”, sostiene Glaser, “me di cuenta de que el trabajo más importante y significativo que hice, lo hice porque tenía una relación afectuosa con el cliente”.

  1. Si puedes hacerlo, nunca tengas un trabajo fijo

Glaser cita al músico John Cage: “Nunca tengas un trabajo, porque si lo tienes, algún día alguien te lo va a quitar y no vas a estar preparado para cuando seas viejo”.

  1. Hay gente tóxica: evítala

El consejo de Glaser es hacer un test con aquellas personas que parecen cuestionables. Si después de pasar un tiempo con esa persona uno se siente más cansado, entonces ha sido envenenado; si, en cambio, uno se siente con más energía, ha sido nutrido. El diseñador afirma que el test es casi infalible, y sugiere que lo usemos durante el resto de nuestras vidas.

  1. El profesionalismo no es suficiente

Para aquellos que trabajan en creatividad, la cualidad a cultivar es la transgresión. El profesionalismo no lo permite porque la transgresión debe incluir la posibilidad del fracaso, y si eres profesional tu instinto te lleva a repetir lo que ha sido exitoso, en lugar de arriesgarte a fallar.

  1. Menos no es necesariamente más

Glaser propone una alternativa a esta máxima: “Lo suficiente es más”.

  1. No se debe confiar en la moda

El cambio de moda está usualmente relacionado con factores económicos, dice Glaser, y la fatiga aparece cuando la gente ve lo mismo demasiadas veces y con demasiada frecuencia.

  1. El modo en que vives cambia tu cerebro

“El cerebro es el órgano más receptivo del cuerpo. Pensar cambia nuestra vida y nuestro comportamiento. Creo que dibujar funciona del mismo modo, y también te hace más atento. Hace que prestes atención a lo que estás viendo, lo que no es fácil.”

  1. La duda es mejor que la certeza

“Una de las señales de un ego dañado es la certeza absoluta. Las escuelas alientan la idea de no negociar y defender tu trabajo a toda costa. Bueno, el tema con el trabajo es que habitualmente consiste en negociar. Idealmente, es deseable adaptarse para hacer que todos ganen.”

  1. No importa

Glaser menciona al ensayista Roger Rosenblatt y sus Reglas para Envejecer como fuente para esta afirmación por lo menos temeraria: “No importa lo que pienses; no importa si llegas temprano o tarde, si estás aquí o allí, si lo dijiste o no, si eres inteligente o estúpido, si tu cabello lucía bien ese día o no, si tu jefe te mira torcido o tu novio o novia te mira torcido, si tú miras torcido. Si no consigues ese ascenso o ese premio o esa casa, o si los consigues… No importa.”

  1. Di la verdad

“Es interesante observar que en el nuevo Código de Ética del AIGA hay mucha información sobre el comportamiento adecuado con los clientes y con otros diseñadores, pero no se menciona la relación de un diseñador con el público. Si somos diseñadores, decir la verdad debería ser central en lo que hacemos.

(Fuente: Open Culture)

Antidedicatorias

dedicatoria Bukowski

Debe haber muy pocos libros sin dedicatorias, esa frase a veces breve y a veces no, con la que se agradece a quienes hicieron posible la escritura de la obra. Pero hay libros en los que esa dedicatoria no resulta amable o conmovedora sino cínica, vengativa y, en ciertos casos, insultante. Veamos algunos ejemplos.

  • “Cartero”, Charles Bukowski (1971)

Es la primera novela de Bukowski y claramente el escritor no sintió la necesidad de agradecerle a nadie. La antidedicatoria:

“Este libro se presenta como un trabajo de ficción y no está dedicado a nadie.”

  • “Vida de este chico”, Tobias Wolff (1989)

El libro es una autobiografía en la que el autor recuerda su difícil adolescencia con varios padrastros abusivos, y al final de la dedicatoria aparece esta antidedicatoria:

“Mi primer padrastro solía decirme que con todo lo que yo no sabía se podía llenar un libro. Bueno, aquí está.”

  • “No, gracias”, E.E. Cummings (1935)

Cummings escribió un libro de poemas que fue rechazado por 14 editoriales. Finalmente lo publicó con el título “No, gracias”. La dedicatoria -bueno, antidedicatoria- consistió en una lista de todos los que rechazaron la obra, diseñada con la forma de una urna funeraria. (La imagen de la urna aparece en una nota mía previa.)

  • “Psychological Care of the Infant and Child”, John Watson (1928)

Este libro aconseja no amar excesivamente a los niños para no darles falsas esperanzas. Watson parte del supuesto de que la receptora de su dedicatoria no existe, y escribe esta antidedicatoria:

“A la primera madre que críe un niño feliz.”

  • “Bala de plata: el Martini en la civilización americana”, Lowell Edmunds (1981)

Los escritores están siempre agradeciendo a sus colegas por la ayuda brindada. Edmunds, en cambio, señala a quienes no lo ayudaron, con esta antidedicatoria:

“Quisiera culpar a los editores de Notes and Queries por rechazar la digna y extremadamente concisa consulta que les envié acerca del Martini, y también deseo culpar al editor del New York Times Book Review por no imprimir mi consulta. Ojalá que a estos editores el gin se les convierta en gasolina, o que beban demasiados Martinis y después se traguen un mondadientes, como dice Sherwood Anderson que le sucedió.”

  • “No Contest: The Case against Competition”, Alfie Kohn (1986)

Mencionar las instituciones que colaboraron con la investigación para un libro es muy común. A través de esta antidedicatoria, Kohn se queja de quienes trataron de impedírselo:

“Quiero destacar, finalmente, que gran parte de la investigación previa a este libro se hizo en la Universidad de Harvard, donde el tamaño de las obras es igual a la determinación de la institución para restringir el acceso a ellas. Estoy feliz por haber podido usar estas fuentes, y no importa que ese privilegio me fuera concedido solo porque la universidad pensó que yo era otra persona.”

  • “Logan: A Family History”, John Neal (1822)

Este libro de ficción está basado en una historia real: un jefe indio norteamericano cuya familia fue asesinada por una banda de criminales blancos. El autor no solo escribió esta tremenda antidedicatoria para una persona sino para casi todo el mundo:

“Este libro no se lo dedico a nadie, porque no conozco a nadie que merezca la dedicatoria. No tengo amigos, ni hijos, ni esposa ni hogar. No tengo relaciones, nadie que me quiera. Nadie para amar, nadie para cuidar. ¿A quién se lo puedo dedicar? ¿A mi Creador? No lo merezco. ¿A mis compatriotas? No se lo merecen. Por los hombres de épocas anteriores tengo poco respeto; por los hombres actuales, ninguno. ¿A quién se lo debo confiar? ¿A quién le voy a importar mañana? ¿Quién luchará por mi libro cuando yo no esté? ¿Lo hará la posteridad? Sí, la posteridad me hará justicia. A la posteridad, entonces. ¡A los vientos! ¡Lo dejo en testamento! Lo dedico a una generación de espíritus, a los sombríos potentados de aquí en adelante. Yo… Yo… Yo he hecho… La sangre de un hombre rojo se está enfriando. Adiós. ¡Adiós para siempre!”

(Fuente: Mental Floss)

La tapa de “Abbey Road” se iba a hacer en Nepal

abbey road cover

Es una de las tapas más icónicas, parodiadas e imitadas de la historia, y encima contiene un disco que para muchos (yo incluido) es el mejor de los Beatles. Estoy hablando de “Abbey Road”, último álbum grabado por los muchachos, aunque fue editado antes de “Let It Be”. La tapa, desde luego, es la que muestra a la banda cruzando la calle por la senda peatonal.

Lo curioso es que originalmente el disco se iba a llamar “Everest”, por la marca de cigarrillos que fumaba Geoff Emerick, ingeniero de grabación del estudio. Nadie estaba muy entusiasmado por el nombre, pero al mismo tiempo a ninguno se le ocurría uno mejor. Debido al nombre, llegaron a considerar la posibilidad de viajar a Nepal para sacarse una foto y usarla en la carátula. Varias razones contribuyeron a descartar esta idea; una fue el costo, otra la falta de entusiasmo por la idea, otra que ya se llevaban bastante mal entre ellos.

Así que pensaron algo mucho más simple: salir a la calle. Gran parte de su trabajo había sido realizado en los estudios Abbey Road, por lo que llamar así al disco tenía mucho sentido. El plan, entonces, era salir, sacarse unas cuantas fotos, y listo. Paul McCartney hizo un rápido de boceto de los cuatro cruzando la calle y el 8 de agosto de 1969 a las 11:35 de la mañana se hizo la sesión. Al fotógrafo Iain Macmillan le dieron solo 10 minutos para hacer las tomas subido a una escalera, mientras un policía detenía el tráfico desde atrás de la cámara. Macmillan sacó seis fotos y McCartney eligió una de ellas.

En la imagen seleccionada, el grupo cruza la calle de izquierda a derecha, con Lennon adelante seguido por Starr, McCartney y Harrison. Paul está descalzo y fuera de sincronía con respecto a los otros. A la izquierda se ve un Volkswagen Beetle blanco; luego de la edición del álbum al auto le robaron la patente (LMW 281F) en varias oportunidades. El tipo que está parado a la derecha se llamaba Paul Cole, era un turista norteamericano y se enteró de que estaba en la tapa cuando apareció el disco, meses después. En la edición original McCartney sostiene un cigarrillo; en 2003 varias empresas gráficas produjeron pósters con la imagen y le borraron el cigarrillo sin permiso de Apple ni de Paul.

Si leyeron una extensa nota mía de hace un tiempo, saben que la tapa de “Abbey Road” pasó a ser una parte importante del rumor que aseguraba que Paul McCartney había muerto: el célebre “Paul is dead”. Según la teoría, el disco mostraba a los Beatles saliendo del cementerio en una procesión funeraria, con Lennon vestido de blanco como un ministro religioso, Ringo de negro como un empresario fúnebre, Paul como un cadáver descalzo, y George vestido como un sepulturero. El zurdo McCartney sostiene su cigarrillo con la mano derecha, lo que demuestra que es un impostor, y la patente del auto dice “28IF”, lo que significa que Paul tendría 28 años si (“if”) estuviera vivo. En fin.

Como todos saben, la imagen de los Beatles cruzando la calle se convirtió en una de las más famosas de la historia. El lugar es uno de los destinos favoritos de los fans, y desde 2011 hay una webcam instalada allí. Y todo porque a los Beatles les dio pereza viajar a Nepal.

(Fuente: Craked, Wikipedia)